Tras más de un año y medio sin poder regresar a su tierra, el dirigente de La Causa R, Andrés Velásquez, se reencontró con miembros del partido en Bolívar para denunciar las irregularidades en la recién aprobada Ley de Amnistía.
Velásquez la calificó como “una ley fraudulenta y chucuta”, ya que, a su juicio, lejos de representar un avance hacia la reconciliación, constituye un mecanismo político para favorecer al poder.
“Se convirtió en un fraude porque jugó con el dolor y el sentimiento de los familiares. Se prometió públicamente que todos serían puestos en libertad y eso no va a ocurrir”, denunció.
El dirigente criticó, además, la votación unánime que respaldó esta nueva ley. “Es imposible que frente a un régimen que se convirtió en una corporación criminal haya unanimidad. Eso no habla de independencia, habla de complicidad”, sostuvo.
Por otra parte, afirmó que la ley ignora observaciones formuladas por especialistas y organizaciones defensoras de derechos humanos. “No tomaron en cuenta ninguna recomendación. Estamos ante una instrumentalización para que el régimen aparezca como magnánimo, mientras mantiene intacta su estructura de represión”, indicó.
Asimismo, subrayó que la norma “es excluyente. Deja presos que no han cometido delito alguno. Aquí hay gente detenida por defender un voto, por publicar un tuit o por reclamar servicios básicos. Todos son presos de conciencia”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó que dicha ley no contempla responsabilidades del Estado por violaciones de derechos humanos. “No hay ni una sola referencia a las torturas, a los tratos crueles, a los delitos de lesa humanidad. Es una ley de autoamnistía que garantiza impunidad a quienes ejercen el poder”, aseguró.
Velásquez insistió en que la normativa no cumple con estándares internacionales de justicia transicional. “No habla de comisiones de la verdad, ni de memoria, ni de reparación. El principio de no repetición no existe; al contrario, amenaza con castigar de nuevo a quienes supuestamente reincidan”, explicó.
También alertó que la ley forma parte de una estrategia para prolongar la permanencia en el poder. “Ellos tienen un plan claro: ganar tiempo y quedarse. No desmontan el aparato represivo porque es su sostén. Mientras eso no ocurra, no habrá libertad real”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que la única salida es una transición efectiva que conduzca a elecciones libres. “Esto debe desembocar en un nuevo proceso electoral para la Presidencia y el Parlamento, y luego para gobernaciones y alcaldías. Esa es la ruta democrática”, señaló.
Velásquez hizo énfasis en que dentro del actual sistema no puede producirse una verdadera democratización. “¿Puede acaso en el seno de la tiranía producirse una redemocratización del país? Eso es imposible, y esta ley lo confirma”, sentenció.
Finalmente, reiteró el compromiso de continuar la lucha política hasta lograr la liberación plena de los presos por razones políticas. “Nuestra lucha es inquebrantable. No descansaremos hasta que no quede un solo preso político en Venezuela y hasta que la democracia sea una realidad”, concluyó.














