El papa León XIV emprende este lunes y hasta el 23 de abril su tercer viaje internacional, y su primer gran periplo, que le llevará a Argelia, siguiendo los pasos de San Agustín, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial para dar importancia al continente africano, esperanza de la Iglesia católica.
El papa estadounidense, de 70 años y muy deportista, ha elegido un recorrido intenso pues tendrá que realizar 28 vuelos, en los que recorrerá cerca de 19.000 kilómetros, visitará 11 ciudades, pronunciará más de 25 discursos y hablará en cuatro idiomas.
León XIV ha elegido Argelia, donde nunca ha estado un papa y país vinculado a la figura de San Agustín, inspirador de la orden a la que pertenece, y otros tres países que no reciben la visita de un pontífice desde hace 30 años.
Juan Pablo II estuvo en Camerún en 1985, como parte de una larga peregrinación al continente, y luego Benedicto XVI en 2009.
En Angola había estado Wojtyla en 1992 y en Guinea Ecuatorial en 1982 para su segundo viaje apostólico a África.
El viaje comenzará el 13 de abril en Argelia, donde visitará la capital, Argel, y la ciudad de Annaba, la antigua Hipona, donde murió San Agustín, inspirador de la orden a la que pertenece León XIV, y donde adelantó que podrá continuar «el discurso de diálogo y construcción de puentes entre cristianos y musulmanes» que ya comenzó en su primer viaje a Turquía y Líbano.
En Argel, donde los católicos son cerca 90.000 -sólo 0,02 % de la población es católica- mantendrá encuentros con las autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático, visitará el Monumento de los Mártires y la Gran Mezquita, y se reunirá con la comunidad católica en la basílica de Nuestra Señora de África.
El papa acudirá a la casa de las agustinas misioneras en el barrio de Bab El Oued, donde ya estuvo como responsable de los salesianos pero ahora como papa quiere volver a recordar a Esther Paniagua y Caridad Álvarez, las dos misioneras españolas que fueron asesinadas a tiros en la calle y que forman parte del grupo de 19 mártires de Argelia, que fueron beatificados en 2018.
En Annaba, León XIV, que se presentó al mundo el 8 de mayo como «un hijo de San Agustín» celebrará una misa en la basílica y visitará el sitio arqueológico de Hipona y una casa de acogida para ancianos.
El 15 de abril se trasladará a Yaundé, capital de Camerún, donde se reunirá con las autoridades y con los obispos del país, además de visitar el orfanato Ngul Zamba.
En este país, donde los católicos son un 28 % de la población, también viajará a Bamenda, región afectada por un conflicto en las zonas de habla inglesa, donde participará en un encuentro por la paz y celebrará una misa.
En Duala presidirá una misa «para la que se esperan 600.000 personas», adelantó el portavoz vaticano, Matteo Bruni, y se reunirá con el mundo universitario.
El 18 de abril llegará a Luanda, capital de Angola, donde mantendrá encuentros con las autoridades y los obispos y celebrará una misa en Kilamba, una ciudad angoleña completamente «hecha en China», fundada como ciudad satélite de la capital hace apenas quince años
Viajará al santuario mariano de Muxima para presidir el rezo del Rosario y visitará Saurimo, donde celebrará otra misa y se reunirá con la comunidad católica. Angola, con el 57 % de su población católica y la enorme cantidad de jóvenes es la esperanza para el catolicismo.
La etapa final será en Guinea Ecuatorial, el único país hispanohablante de África y donde cerca del 75 % de la población es católica.
En Malabo se reunirá con autoridades y representantes del mundo cultural, visitará el Hospital Psiquiátrico Jean Pierre Olié y celebrará una misa en el estadio de la capital.
También viajará a Mongomo, donde oficiará una misa en la Basílica de la Inmaculada Concepción, y a Bata, donde visitará la prisión local y será su primera vez como pontífice en una cárcel.
Participará en un momento de oración por las víctimas de la explosión de un deposito de municiones del 7 de marzo de 2021 que dejó un centenar de muertos y se reunirá con jóvenes y familias.
Con una misa que también se espera multitudinaria, cerca 200.000 personas, concluirá su periplo africano y regresará a Roma.
Por Cristina Cabrejas / EFE












