La Unión Europea (UE) prepara una nueva tanda de sanciones contra Rusia en el marco de la nueva escalada de ataques híbridos en territorio comunitario, incluido el ocurrido el pasado agosto en un aeropuerto de la ciudad alemana de Leipzig, intentos que según los Veintisiete, no van a debilitar su apoyo a Ucrania.
Así lo explicaron este miércoles tanto la alta representante de la UE para la Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, al término de una reunión informal de ministros de Exteriores en Irlanda, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que hoy recibió en Bruselas al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para abordar las nuevas amenazas híbridas.
Kallas aseguró en una rueda de prensa tras la reunión de los ministros europeos que la UE está preparando su «mayor paquete de sanciones», con hasta 1.600 medidas dirigidas contra el complejo militar-industrial de Rusia, «para impedir que puedan fabricar los misiles que matan a ucranianos cada día» y confió en poder presentarlas el próximo octubre.
En paralelo, añadió la jefa de la diplomacia europea, se debe «combatir con firmeza la elusión de las sanciones», ya que siguen encontrándose miles de componentes extranjeros entre los restos de los misiles y drones empleados por Rusia en la guerra en Ucrania.
Kallas apuntó que la UE ha convocado al máximo representante diplomático ruso ante el bloque tras el incidente en Alemania, que dijo que reúne las características de terrorismo estatal.
Por último, aseguró que hay en la UE «un amplio respaldo» de los países al plan de prohibir la entrada en el territorio europeo a los excombatientes rusos y de imponer restricciones de visado más estrictas a los turistas de Rusia.
En la reunión, en la que participaron como invitados los ministros de Ucrania, Canadá, Islandia, Noruega, el Reino Unido y Suiza, hubo un fuerte respaldo a Alemania así como a otros países que han sufrido incursiones de drones o ataques híbridos en los últimos meses.
Por lo que respecta al apoyo a Ucrania, Kallas afirmó que hubo Estados miembros que anunciaron nuevos apoyos en defensa aérea, y mencionó que algunos ministros volvieron a plantear la cuestión del uso de los activos rusos congelados por las sanciones, un debate que «continuará».
Desde Bruselas, en paralelo, Von der Leyen y Rutte corroboraron que la presión contra Rusia continuará e incluso «aumentará»: «No nos detendremos, no hasta que Rusia deje de bombardear y matar a niños, hombres y mujeres inocentes en Ucrania», enfatizó la política alemana.
Según Von der Leyen, lo ocurrido en Leipzig «marca una nueva escalada en suelo de la Unión Europea atribuible directamente a Rusia» y forma parte de una serie de incidentes que constituyen una «nueva normalidad» que exige a los europeos «dar un paso al frente».
Alertó de que hay que considerar que las infraestructuras cotidianas de la UE son «objetivos de primera línea» y, por tanto, deberán ser protegidas.
Rutte señaló que están viendo «más drones y misiles penetrando en nuestro espacio aéreo a lo largo del flanco oriental, lo que aumenta el riesgo», así como un incremento de las actividades dirigidas directamente contra territorio aliado, ya sean incendios provocados en fábricas que producen equipos de defensa para Ucrania o el ataque híbrido ruso en Leipzig.
Oriente Medio
En Irlanda, los ministros comunitarios también abordaron la situación en Oriente Medio y Kallas reiteró la necesidad de restaurar en el estrecho de Ormuz la libertad de navegación, y que ésta sea «sin obstáculos y sin peajes».
También alertó de que Yemen «está más cerca de una nueva guerra que en ningún otro momento desde la tregua de 2022», y de que los rebeldes hutíes amenazan en el mar Rojo otra ruta clave para el transporte de petróleo en la región, por lo que las contribuciones de las misiones navales europeas ‘Aspires’ y ‘Atalanta’ siguen siendo «vitales».
Por lo que respecta a Gaza y Cisjordania, Kallas dijo que «la situación se ha deteriorado drásticamente» y que la violencia de los colonos israelíes contra los palestinos «sigue aumentando y, con demasiada frecuencia, queda sin control».
Los ministros comunitarios siguen lejos de acercar posiciones sobre posibles sanciones comerciales contra los asentamientos israelíes, planteadas por Kallas y defendidas fuertemente por países como España o Irlanda. EFE














