En la segunda audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona este jueves se reveló mensajes de audio enviados por Leopoldo Luque, hasta ahora señalado como médico de cabecera del astro, en los que minimiza las advertencias de un empleado sobre la hinchazón del futbolista, quien presentaba al momento de su muerte un edema generalizado.
Los ocho profesionales de la salud que trataron a Maradona antes de su muerte, entre los que se encuentran Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, están acusados de homicidio simple con dolo eventual y siete de ellos son juzgados en este proceso.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 mientras recibía cuidados domiciliarios en una casa de la localidad de Tigre, a las afueras de Buenos Aires.
Ocho días antes de su muerte, el 17 de noviembre, el masajista de Maradona, Nicolás Taffarel, envió un mensaje de audio a Luque en el que advertía: «Tienen que venir todos los días, Leito (…) Agustina, el psicólogo, el que quiera, pero tienen que venir».
«Está totalmente edematizado, no quiere masajes. Está muy hinchado Dieguito, los ojos hinchados como una teta, imaginate que lo vi hinchado con la luz apagada, ni lo quería ver con la luz prendida», continúa el masajista en el audio.
Según la prueba expuesta este jueves, Luque respondió: “Tranquilo igual, obvio si te quedás dormido mil horas en la misma posición cómo no vas a estar hinchado. No te preocupés, ya se va a deshinchar».
Al momento de su muerte, Maradona presentaba, según la autopsia, un edema generalizado de pies a cabeza, lo que significó la acumulación anómala de tres litros de líquido en distintas partes de su cuerpo.
La exposición de los mensajes enviados por Luque tuvo lugar tras la declaración espontánea del acusado, solicitada por su defensa como parte de una nueva estrategia implementada en este juicio, el segundo, tras la anulación en mayo del 2025 del primero a causa del mal accionar de una de las juezas.
En su exposición, Luque discutió tecnicismos de la autopsia y para ello se apoyó en bibliografía médica que llevó a los tribunales en una valija.
«Acá dice que el edema agudo puede producirse en minutos», dijo Luque señalando sus papeles, para contrarrestar uno de los argumentos expuestos el pasado martes en la apertura del juicio: la acumulación de líquido llevaba varios días.
Luque afirmó, además, que «no estaba a cargo» de los cuidados del astro y que él había aclarado que «era un neurocirujano, no un (médico) clínico».
Los abogados de la querella también expusieron intercambios de mensajería instantánea entre Luque y el asistente de Maradona, Maximiliano Pomargo, que insinúan que la decisión de cuidar al futbolista en un domicilio, tema central del juicio, fue acordada entre ambos, y que Luque tenía la misión explícita de convencer a las hijas al respecto.
Tras su primera declaración, Luque solicitó contextualizar los mensajes expuestos y aclaró que él «le seguía la corriente» a Pomargo para mantener un buen vínculo, aunque afirmó que el cuidado domiciliario era «la única opción viable».
La declaración de Gianinna Maradona, así como la del resto de los testigos previstos para este jueves, tuvo que posponerse debido a la voluntad de Luque de declarar, algo contemplado en la ley como un derecho para todos los imputados.
También son juzgados en este proceso la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
Por Florencia Pessarini / EFE












