El dirigente de Primero Justicia en el estado Mérida, Alexis Paparoni, aseguró que hacer públicas las detenciones y no guardar silencio ha sido determinante en la protección de los derechos de los dirigentes políticos, tras relatar su reciente arresto por parte de organismos del régimen.
En entrevista con el periodista David Placer, explicó que fue interceptado en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía cuando se disponía a viajar a El Vigía. Posteriormente, fue trasladado a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta, donde permaneció varias horas antes de ser presentado por presuntos delitos de terrorismo y asociación para delinquir, vinculados a un expediente de 2022.
Paparoni indicó que la rápida difusión de su caso influyó en las condiciones en las que se desarrolló el proceso y en su posterior excarcelación bajo medidas cautelares. A su juicio, la presión generada por la denuncia pública contribuyó a resguardar su integridad.
Sobre su permanencia bajo custodia, señaló que, aunque no puede calificar la situación como positiva, recibió un trato que describió como “decente”, aunque denunció prácticas como el intento reiterado de acceder a su teléfono mediante reconocimiento facial mientras permanecía retenido.
El dirigente consideró que este tipo de procedimientos forma parte de una estrategia orientada a debilitar a la dirigencia política. En ese sentido, insistió en que mantener la firmeza y continuar denunciando es fundamental para contrarrestar este tipo de acciones.
Asimismo, subrayó que, en el contexto posterior al 3 de enero de 2026, es necesario mantener la visibilidad de cada caso. Afirmó que alzar la voz contribuye a evitar abusos y envía un mensaje frente a intentos de intimidación.
Actualmente, Paparoni se mantiene bajo medidas cautelares, entre ellas la prohibición de salida del país.
Con información La Patilla













