La ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este martes la muerte bajo custodia del régimen chavista de Dionisio de Jesús Santiago Portillo, quien padecía tuberculosis y estaba recluido desde hacía varios años en la cárcel de El Marite, en el estado Zulia.
La organización informó en su página web que la causa de muerte de Santiago Portillo fue tuberculosis pulmonar, una enfermedad prevenible y tratable que, sin embargo, se ha convertido en una sentencia de muerte para quienes permanecen en condiciones de reclusión inhumanas, con atención médica inexistente o tardía.
El OVP recordó que el recinto donde falleció Santiago Portillo, el antiguo Internado Judicial de Maracaibo, fue oficialmente cerrado en 2013 tras reiteradas denuncias por hacinamiento, violencia y condiciones inhumanas. No obstante, señaló que el espacio continúa siendo utilizado bajo esquemas irregulares y sin garantías mínimas. En El Marite permanecen más de mil personas privadas de libertad en condiciones de hacinamiento crítico, sin ventilación adecuada, sin control sanitario y sin acceso regular a servicios médicos.
La organización indicó que ha documentado de forma reiterada la expansión de la tuberculosis en centros de detención caracterizados por hacinamiento extremo, falta de ventilación y ausencia de controles sanitarios. Explicó que las personas enfermas conviven durante semanas o meses sin aislamiento ni tratamiento adecuado, convirtiéndose en focos de contagio. A ello se suman cuadros de desnutrición severa y otras afecciones como infecciones cutáneas, enfermedades gastrointestinales y fiebre prolongada, que en muchos casos no reciben atención médica o son tratadas de forma incompleta e inadecuada.
Otras enfermedades
Asimismo, el OVP advirtió que las personas con VIH no cuentan con seguimiento regular ni acceso garantizado a antirretrovirales, mientras que quienes padecen enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes pueden pasar largos períodos sin medicación.
El acceso a atención médica depende casi exclusivamente del apoyo de familiares para proveer insumos o gestionar traslados, que suelen ser tardíos o discrecionales.
La ONG recordó que estándares internacionales establecen la obligación del Estado de garantizar servicios de salud equivalentes a los de la comunidad, pero afirmó que en las cárceles venezolanas estos principios han sido ignorados de forma sistemática, responsabilizando a distintas instituciones por su inacción ante esta crisis sanitaria.
Con información de OVP














