Eleiner Sánchez, exdirectora del Centro Penitenciario para Procesados Judiciales 26 de Julio, en San Juan de los Morros, murió bajo custodia del régimen chavista, luego de ser trasladada de emergencia al Hospital Victorino Santaella Ruiz, de Los Teques, estado Miranda, según denunciaron el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) y la organización Un Mundo Sin Mordaza.
Según el OVP, Sánchez presentó una obstrucción intestinal mientras permanecía detenida en el Centro de Formación para Procesadas Femeninas La Crisálida, en Los Teques. La organización precisó que llevaba varios días con problemas de salud y había solicitado ser trasladada a un centro asistencial, pero sus súplicas fueron ignoradas hasta que su condición se volvió crítica. No fue sino hasta el domingo 27 de septiembre cuando fue trasladada al hospital, donde requería cirugía de emergencia.
El OVP recordó que esta es la segunda muerte que la organización documenta en La Crisálida, tras la de Fabiana Desirée Páez Fernández, ocurrida en junio, también sin recibir la asistencia médica requerida. «Las autoridades tienen la obligación jurídica y moral de garantizar la vida, integridad y salud de toda persona bajo su custodia, porque privar de libertad no puede significar, bajo ninguna circunstancia, una condena implícita a la tortura por denegación de auxilio ni a la muerte por abandono», afirmó la organización.
Investigación independiente
Un Mundo Sin Mordaza calificó a Sánchez como «presa política», y denunció que su muerte fue consecuencia de la falta de atención médica oportuna y de irregularidades en su proceso judicial. La organización exigió una investigación independiente para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y determinar responsabilidades.
Según la organización, Sánchez había sido trasladada desde La Crisálida tras presentar un dolor agudo y un cuadro hipertensivo. De acuerdo con el Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela, los médicos del hospital le diagnosticaron una obstrucción intestinal severa que requería intervención quirúrgica de emergencia, y alertaron sobre el riesgo para su vida. Antes de conocerse su fallecimiento, Vente Venezuela había exigido al Ministerio para el Servicio Penitenciario y a las autoridades del penal garantizar su atención médica y el acceso de sus abogados y familiares.
Un Mundo Sin Mordaza sostuvo que defensores de derechos humanos y familiares habían denunciado previamente la falta de atención médica oportuna, y responsabilizó al sistema de justicia y al Ministerio Público por lo que calificó como un desenlace evitable. La organización afirmó además que la negación de asistencia médica y el retardo procesal constituyen mecanismos de tortura contra personas privadas de libertad por motivos políticos.
Detenida durante la «Operación Gran Cacique Guaicaipuro»
Sánchez fue detenida en diciembre de 2024, cuando se desempeñaba como directora del Centro para Procesados 26 de Julio, durante la denominada «Operación Gran Cacique Guaicaipuro». La Fiscalía informó entonces que era investigada por su presunta vinculación con un recluso señalado como integrante del Tren del Llano.
Posteriormente, sus familiares denunciaron irregularidades en el proceso, así como torturas físicas y psicológicas. En abril de 2026, el diario El Pitazo había reportado que Sánchez permanecía detenida y que su hijo cuestionaba las condiciones de su reclusión y la falta de atención médica adecuada, así como la existencia de evidencias sobre presuntas tramas de corrupción interna que, según sus denuncias, habrían estado relacionadas con la detención de su madre.
La muerte bajo custodia de la presa política Eleiner Sánchez constituye una grave denuncia de asesinato institucional perpetrado por la negligencia deliberada del Estado, tras la violación sistemática de su derecho a la salud, al debido proceso y al acceso a… https://t.co/WHs4yBkAjC pic.twitter.com/xkM9yaKnFY
— Un Mundo Sin Mordaza (@Sinmordaza) September 28, 2026
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