La codirectora de la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), Martha Tineo, denunció este jueves ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que las condiciones de reclusión en los centros de detención en Venezuela «han alcanzado un punto crítico que vulnera todo estándar de dignidad humana», en un patrón que calificó como tratos crueles, inhumanos y degradantes.
Tineo señaló que las personas privadas de libertad por motivos políticos en Venezuela constituyen «un universo humano marcado por la arbitrariedad y el dolor», que atraviesa todos los estratos sociales, incluyendo mujeres cuya prisión supone la separación de sus hijos, ciudadanos de la sociedad civil, funcionarios, sindicalistas y ciudadanos extranjeros y venezolanos con doble nacionalidad.
La defensora de derechos humanos advirtió que se trata de «una urgencia humanitaria que no admite esperas», ya que adultos mayores y personas con enfermedades graves como cáncer o afecciones renales sobreviven sin atención médica. Denunció que, lejos de atender demandas básicas como agua o alimento, la respuesta institucional ha sido la represión violenta y el uso de gases lacrimógenos dentro de los recintos, sometiendo a los presos políticos a una desnutrición extrema, con pérdidas de peso que superan los 30 kilogramos.
Tineo alertó además sobre la incertidumbre respecto a la integridad estructural de los centros penitenciarios tras los recientes terremotos, ya que las autoridades no han informado públicamente los resultados de las inspecciones técnicas, pese a reportes de daños en las instalaciones. Según la denuncia, los privados de libertad fueron evacuados momentáneamente a espacios abiertos y luego obligados a regresar a áreas comprometidas.
La codirectora de JEP señaló que las familias de los presos políticos son «el blanco de una estrategia de desgaste», al asumir a diario el suministro de comida, medicinas y productos de higiene personal ante la falta de provisión estatal, además de los costos de transporte por traslados arbitrarios a penales distantes, la falta de información sobre el estado de salud de sus allegados y las trabas para ejercer una defensa privada independiente.
Tineo exigió la libertad plena e inmediata de todos los presos políticos en Venezuela, y presentó tres conclusiones: primero, que pese a las liberaciones condicionadas e insuficientes anunciadas por el régimen chavista, no hay un cese en la represión, ya que el aparato que la ejecuta permanece intacto y en algunos casos se ha reforzado; segundo, que tampoco hay rendición de cuentas, pues las instituciones llamadas a garantizarla «se renuevan en la forma, pero no se reforman en el fondo»; y tercero, que no existen investigaciones creíbles ni reconocimiento oficial de las violaciones cometidas.
«Lo que describo no ocurre en el vacío. Existe una arquitectura legal e institucional que lo hace posible y que lo sostiene, y el cierre del espacio cívico forma parte de esa estrategia», concluyó Tineo.
Martha Tineo denunció ante la CIDH las condiciones críticas de reclusión de los presos políticos en Venezuela https://t.co/rb0GBlcaUl pic.twitter.com/MEdeGODcjd
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