La confirmación de tres muertes por hantavirus en el estado Anzoátegui volvió a encender las alertas sobre una enfermedad poco frecuente, pero con una alta tasa de mortalidad. Aunque el Ministerio de Salud aseguró que no existe un riesgo generalizado para la población y que los casos confirmados no guardan relación con las muertes que continúan bajo investigación en Barinas, especialistas insisten en la importancia de conocer cómo se transmite el virus y cuáles son sus síntomas.
El hantavirus no corresponde a un solo virus, sino a un grupo de virus de la familia Hantaviridae, cuyo reservorio natural son distintas especies de roedores silvestres. Estos animales pueden portar el virus durante toda su vida sin enfermarse, pero lo eliminan de forma constante a través de la orina, las heces y la saliva, contaminando el ambiente.
¿Cómo se transmite?
La principal vía de contagio es la inhalación de partículas contaminadas que quedan suspendidas en el aire al barrer o limpiar espacios donde hubo presencia de roedores infectados. Por ello, el riesgo aumenta en galpones, depósitos, viviendas abandonadas, graneros y otras construcciones rurales con poca ventilación.
También puede producirse por el contacto directo con excrementos o secreciones de roedores, e incluso por mordeduras, aunque esta última forma de transmisión es mucho menos frecuente.
En Venezuela, el Ministerio de Salud afirmó que no existe evidencia científica de transmisión de persona a persona. No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que una variante específica, el hantavirus Andes, identificado en Sudamérica, puede transmitirse entre personas mediante un contacto muy estrecho con secreciones respiratorias, un mecanismo excepcional que no corresponde a los casos registrados en el país.
Síntomas
Los primeros síntomas suelen confundirse con los de una gripe intensa. La enfermedad comienza con fiebre alta, dolores musculares, cansancio extremo, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas, vómitos y, en algunos casos, dolor abdominal o diarrea.
Si la infección avanza, compromete principalmente los pulmones. En esta etapa aparecen dificultad para respirar, tos, sensación de opresión en el pecho y acumulación de líquido en los pulmones, lo que puede derivar en un síndrome cardiopulmonar por hantavirus e insuficiencia respiratoria, una de las principales causas de muerte asociadas a la enfermedad.
En otras regiones del mundo existen variantes del virus que afectan principalmente los riñones y provocan fiebre hemorrágica con síndrome renal.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el síndrome cardiopulmonar por hantavirus presenta una tasa de mortalidad cercana al 38 %, aunque esta puede variar según la variante del virus, las condiciones de salud del paciente y la rapidez con la que reciba atención médica especializada.
Actualmente no existe un tratamiento antiviral específico ni una vacuna de uso general para prevenir la infección. La atención médica se basa en medidas de soporte intensivo, como la administración de oxígeno, ventilación mecánica cuando es necesaria y monitoreo constante de las funciones vitales, por lo que el diagnóstico temprano es clave para mejorar las probabilidades de supervivencia.
Casos en Venezuela
Aunque se trata de una enfermedad poco común, Venezuela ha registrado varios episodios en los últimos años. El Ministerio de Salud reportó casos en Delta Amacuro durante 2024, un brote en Portuguesa en 2025 y confirmó recientemente tres fallecimientos en Anzoátegui.
Las autoridades sanitarias sostienen que estos eventos han sido focalizados y reiteran que, hasta el momento, no existe evidencia de una propagación amplia del hantavirus en el país. No obstante, recomiendan mantener medidas de prevención, especialmente en zonas rurales o lugares donde pueda existir presencia de roedores, para reducir el riesgo de contagio.
Con información de La Patilla














