Madres y esposas de los siete civiles sentenciados a 26 años de prisión por la denominada “Causa 20-20” o »Causa Furrial» anunciaron este miércoles que iniciarán acciones de protesta extrema, incluida una posible huelga de hambre, para exigir la revisión de la condena dictada por tribunales en el estado Monagas.
A las afueras del Palacio de Justicia de Maturín, familiares de los acusados rechazaron la decisión judicial y calificaron el proceso como un “montaje”, al considerar que durante el juicio no se demostraron las acusaciones relacionadas con un presunto plan de atentado contra Diosdado Cabello.
La indignación aumentó luego de que el tribunal otorgara libertad plena a Luis Villarroel, cuya denuncia originó la investigación en 2020, mientras el resto de los implicados recibió penas cercanas al máximo establecido.
“Las madres no vamos a descansar. Estamos dispuestas a hacer lo que sea por nuestros hijos”, expresó Irianne Lezama, esposa de uno de los condenados y portavoz del grupo, quien aseguró que las familias mantendrán las protestas en las calles.
Los allegados denunciaron además actos de intimidación por parte de funcionarios de seguridad del régimen durante las declaraciones ofrecidas a medios de comunicación en las inmediaciones del recinto judicial.
Según sostienen, tras más de 70 audiencias la Fiscalía no presentó pruebas concluyentes ni armas vinculadas al supuesto plan investigado. También afirmaron que varios allanamientos realizados durante el proceso fueron ilegales.
Las familias señalaron que continuarán impulsando denuncias a nivel nacional e internacional ante lo que consideran un caso de indefensión judicial. Asimismo, cuestionaron que solicitudes de amnistía hayan sido rechazadas reiteradamente por las autoridades del Circuito Judicial Penal de Monagas.
Durante la manifestación también recordaron la muerte bajo custodia de Gabriel Medina, uno de los detenidos inicialmente en el expediente, fallecido en 2021 mientras permanecía privado de libertad.
Los familiares advirtieron que no permitirán que otros acusados sufran el mismo destino y aseguraron que mantendrán las acciones de presión hasta lograr la revisión del caso.
Con información de La Patilla












