El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, denunció la desaparición forzada de su yerno, Rafael Tudares Bracho, al cumplirse este miércoles 7 de enero un año de su secuestro.
«Se cumple un año desde la desaparición forzada de Rafael Tudares, mi yerno. Un año marcado por la ausencia de información, de garantías legales y de justicia», escribió González Urrutia en sus redes sociales.
Denunció que Tudares Bracho «no ha tenido respeto a las garantías procesales, acceso a defensa privada, atención médica adecuada, condiciones de detención dignas ni control judicial efectivo».
Advirtió que «no es un caso aislado (…) forma parte de un patrón que afecta a cientos de personas en Venezuela, incluidas mujeres y niños, sometidos a detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y privación sistemática de derechos».
Subrayó que «mientras estas prácticas persistan, no será posible hablar de paz ni de democracia», y concluyó que «Venezuela necesita verdad, justicia y libertad para todos».
Por su parte, Mariana González de Tudares escribió en sus redes sociales: «Un año sin Rafael. Un año sin respuestas. No tengo más palabras. Solo verdad, justicia y humanidad. Eso es todo lo que pedimos».

El secuestro de Tudares ocurrió el pasado 7 de enero de 2024 frente a sus pequeños hijos, de 6 y 7 años, cuando acudían al reinicio de clases tras las vacaciones decembrinas. Lo interceptaron varios hombres encapuchados, vestidos de negro, quienes lo montaron en una camioneta color dorado, placa AA54E2C.
El pasado mes de diciembre, González de Tudares denunció que desde su desaparición forzada intenta sin éxito entregar una paquetería a su esposo, sin que ninguna autoridad le confirme oficialmente su paradero.
Durante este tiempo ha preparado tres bolsas con artículos de aseo personal, ropa y medicinas, las cuales ha llevado a distintos centros de reclusión con la esperanza de poder entregarlas.














