En las calles solitarias y en ruinas de La Guaira, el epicentro de la devastación del doble terremoto del pasado miércoles en Venezuela, continúan este jueves las labores de rescate y remoción de escombros mientras miles de personas acampan en refugios y a la intemperie.
Los equipos de rescatistas internacionales seguían con las operaciones de salvamento después de que el rescate de Hernán Gil este jueves llenara de esperanza a los afectados a pesar de que las probabilidades de sacar a alguien más con vida disminuyen a medida que pasan las horas.
El vigilante, de 43 años, fue rescatado tras ocho días bajo los escombros de un edificio después de un dispositivo de más de 72 horas en el que participaron más de 100 rescatistas internacionales en la costera urbanización de Playa del Mar.
Los 3.000 rescatistas internacionales desplegados y coordinados por la ONU han conseguido salvar a 13 personas con vida en la semana de operaciones sobre el terreno tras los terremotos que han dejado al menos 2.295 fallecidos y en 11.267 heridos, según el último balance oficial.
En las fachadas de las casas derruidas a lo largo del estado de La Guaira se pueden leer frases pintadas con mensajes como: «Estamos vivos», «Familia completa» o «Estamos en Caracas», mientras las autoridades han dejado marcas en los edificios y casas para señalar si son habitables o no.
Después de ocho días, el comerciante Joel Sojo Sánchez, 57 años, se encontraba hoy en una plaza de La Guaira esperando donativos de particulares para llevar a las comunidades más alejadas del estado que sufrieron menos afectaciones, pero que también necesitan alimentos e insumos.
La destrucción de muchas de las vías hace muy complicado el acceso a algunas poblaciones.
«Necesitamos ayuda más allá de Tanaguarena, Quebrada Seca, Osma, Oritapo, Todasana. En esa comunidad en sí no afectaron, pero la gente está como desesperada pidiendo ayuda porque no hay alimentación», indicó.
«Gracias a Dios, a la ayuda internacional que nos han metido la mano y a (al presidente Nayib) Bukele. Ese tenemos que sea una estatua aquí en Venezuela cuando sea la nueva recuperación del estado de La Guaira porque La Guaira es un desastre (..) no vimos recurso del Gobierno», dijo.
Miles de personas siguen acampando a la intemperie y otras cocinan en la calle frente a sus casas dañadas mientras sigue llegando la ayuda ciudadana, especialmente ropa, que se acumula en montones sobre el suelo.
Las agencias de la ONU han puesto en marcha tres refugios en La Guaira para miles de personas, que según dijo una portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), permanecerán en funcionamiento en una primera fase durante un mes, pero depende de cómo trascurra la situación.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) cifró en cerca de 16.000 las personas que han debido buscar un lugar alternativo para vivir, sin embargo, no todas lo han conseguido y deben permanecer en las calles.
Con información de EFE














