La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) adoptó el 5 de mayo de 2026 la Resolución 35/2026, mediante la cual otorgó medidas cautelares en beneficio de los hermanos Carmelo, Daniel y Levin De Grazia, ciudadanos venezolano-italianos detenidos desde abril de 2024 en el contexto de la trama de corrupción conocida como PDVSA-Cripto.
Carmelo y Daniel De Grazia permanecen recluidos en el centro de torturas El Rodeo I pese a que un tribunal emitió boletas de excarcelación en marzo de 2026 que el director del penal se niega a cumplir, según denuncian sus familiares. Mientras que Levin De Grazia se encuentra bajo arresto domiciliario y sujeto a hostigamiento por funcionarios estatales.
La CIDH determinó que los derechos a la vida, integridad personal y salud de los tres hermanos están en riesgo de daño irreparable, pues Carmelo y Daniel De Grazia permanecen privados de libertad sin recibir atención médica adecuada, con visitas restringidas e imposibilidad de designar defensa de confianza.
El desacato judicial
El 21 de marzo, la esposa de Carmelo De Grazia, Mariana Parra Villegas, denunció desde la entrada de El Rodeo I que el director del penal, coronel Alexander José Martínez Endeiza, se negó a acatar la orden del Juzgado Primero de Primera Instancia en Funciones de Juicio con competencia en terrorismo que había emitido las boletas de excarcelación N.° 165-26 y 166-26 el 16 de marzo, otorgando a los hermanos una medida de detención domiciliaria. Parra Villegas intentó entregar personalmente los documentos en el penal y no se lo permitieron.
La CIDH tomó nota de esta situación y exigió al Estado venezolano «explicar las razones que llevan a mantener a las personas beneficiarias privadas de libertad, habiendo boletas de excarcelación emitidas en marzo de 2026 que ordenan su modificación a régimen de detención domiciliaria; o, en su caso, precisar la fecha prevista para su ejecución».
La trama PDVSA-Cripto
Los hermanos De Grazia eran los principales accionistas y directivos de Bancamiga, banco con sede en Venezuela que tuvo un crecimiento explosivo a partir de 2015 y que, según investigaciones periodísticas de ArmandoInfo y reportes del diario Últimas Noticias, habría operado como pieza clave en la trama de corrupción que involucra al exministro Tarek El Aissami y al testaferro Samark López.
Según esos reportes, Carmelo De Grazia habrían recibido buques de petróleo de PDVSA a 43 dólares por barril que luego habrían sido revendidos a precios superiores en coordinación con López y El Aissami. Bancamiga habría operado como custodio de divisas de empresarios que realizaban trámites con la petrolera estatal.
Los hermanos también controlaban la firma Intersecurities International en Panamá y el Compass Bank en la isla de Dominica, entidades que según las investigaciones periodísticas habrían servido de canal para conducir fondos a PDVSA eludiendo sanciones internacionales, con comisiones que habrían beneficiado a los propios De Grazia, a López y al exfuncionario Joselit Ramírez, expresidente de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip).
Fueron detenidos en abril de 2024, en la misma oleada de capturas tras el estallido oficial de la trama PDVSA-Cripto en 2023, cuando se hizo pública la «desaparición» de al menos 3.000 millones de dólares en cuentas por cobrar de venta de crudo venezolano en esquemas que burlaban las sanciones estadounidenses.













