La Alianza Nacional Constituyente Originaria (Anco) advirtió sobre el deterioro económico que, a su juicio, provoca el actual esquema de administración de divisas en Venezuela y exhortó a adoptar medidas inmediatas para enfrentar las distorsiones cambiarias que afectan a empresarios, comerciantes y consumidores.
A través de un comunicado, la organización señaló que la situación compromete los objetivos de estabilidad económica y social planteados dentro del proceso de Estabilidad, Recuperación-Reconciliación y Transición que se desarrolla en el país. En ese sentido, hizo un llamado tanto a la dirigencia nacional como a la administración del presidente Donald Trump para atender la problemática.
Anco manifestó su preocupación por el agravamiento de las dificultades económicas, sociales y de servicios públicos que enfrentan los venezolanos, al tiempo que cuestionó que parte de la dirigencia política mantenga el foco en agendas electorales mientras persisten problemas estructurales sin resolver.
La organización sostuvo que las propuestas debatidas actualmente no atacan las causas profundas de la crisis y advirtió que algunas decisiones recientes podrían estar contribuyendo a nuevos desequilibrios que alimentan la inflación.
Según el documento, la economía nacional opera bajo una estructura marcada por tres referencias cambiarias distintas: un dólar preferencial al que tendrían acceso determinados sectores empresariales, la tasa oficial fijada por el Banco Central de Venezuela y la cotización del mercado no oficial. A juicio de Anco, la diferencia entre estos valores termina reflejándose en los precios de bienes y servicios.
El grupo indicó que esta brecha afecta especialmente a pequeños y medianos comerciantes, quienes deben asumir mayores costos para adquirir mercancía y cumplir compromisos financieros, situación que posteriormente se traslada al consumidor final mediante incrementos de precios.
Asimismo, afirmó que el esquema vigente favorece a sectores con acceso privilegiado a divisas, mientras emprendedores y ciudadanos enfrentan dificultades para obtener financiamiento o acceder a moneda extranjera en condiciones similares.
Entre las soluciones planteadas, Anco propuso eliminar los controles cambiarios, flexibilizar el encaje legal para estimular el crédito bancario, promover la inversión privada, incentivar la generación de empleo y aplicar medidas orientadas a recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.
La organización también sugirió revisar la estructura del gasto público, reestructurar empresas estatales consideradas improductivas y simplificar los procesos administrativos para mejorar la eficiencia del Estado.
Finalmente, reiteró la necesidad de impulsar cambios institucionales profundos y pidió que los recursos destinados a la recuperación nacional sean gestionados bajo criterios de transparencia y beneficio colectivo, con el objetivo de avanzar hacia una etapa de estabilidad, crecimiento y fortalecimiento democrático.














