La empresa GobernAI fue seleccionada para la cohorte de ciudades inteligentes de ACCEND, el programa de aceleración de tecnologías profundas (deep tech) financiado por la Unión Europea, informó la compañía en un comunicado fechado en Madrid el 9 de octubre.
El programa culmina en noviembre en el Smart City Expo World Congress, en Barcelona, donde el fundador y CEO de GobernAI, Cristofer Correia, intervendrá como ponente el 3 de noviembre.
GobernAI comparte cohorte con más de 40 empresas de toda Europa, y trabaja con ACCEND en sus cuatro líneas: acceso a financiación, pilotos en entornos de experimentación, compra pública de innovación y crecimiento internacional.
Simular la decisión antes de anunciarla
Según la empresa, su plataforma permite a un gobierno recorrer una medida pública, como una zona de bajas emisiones, una reordenación del tráfico o una subida de tasas, antes de que salga a la calle. Se basa, dice, en que las administraciones suelen saber cuánto cuesta una decisión y si es legal, pero no cómo reaccionará cada segmento de la población, algo que a menudo descubren después del anuncio, «cuando cambiar algo ya parece una rectificación».
El sistema tiene tres piezas. FACTUM evalúa si la decisión cumple los estándares internacionales en políticas públicas según el área, y analiza viabilidad, sostenibilidad financiera, solidez jurídica, capacidad de ejecución e impacto social, con un informe descargable en el que cada afirmación remite a su fuente. ÁGORA estima cómo recibirán la medida los ciudadanos, y no consulta a personas reales ni analiza sus datos: construye una «población sintética» de entre mil y cincuenta mil ciudadanos virtuales, según el territorio, calibrada con datos censales, instrumentos cualitativos y cuantitativos anonimizados y un test de personalidad. POLITEIA parte de lo que concluyen las otras dos para preparar mensajes clave, la narrativa para cada público y un plan de difusión.
Precedentes en Nueva York y alcance
GobernAI señaló que tiene dos precedentes documentados, ambos sobre política urbana de Nueva York, en los que sus cifras de reacción social quedaron entre dos y cuatro puntos de diferencia respecto de dos encuestas reales de las que la simulación no disponía. La empresa habla de «convergencia y anticipación», no de predicción. El sistema se ha ejecutado, según la compañía, en casos de España, Portugal, Estados Unidos y Ecuador.
«Los gobiernos no tienen un problema de datos, tienen un problema de anticipación», afirmó Correia. «Casi cualquier administración, sea municipal, regional o nacional, puede decirte hoy cuánto cuesta una medida; muy pocas pueden decirte quién se podría oponer, con qué argumento y en qué barrio, y por qué, con tiempo para hacer algo al respecto».
El socio director, Aldo De Santis, sostuvo que la inteligencia artificial se usa hoy en el sector público sobre todo para tramitar más rápido asuntos administrativos, y que su uso «transformador» llega cuando la decisión todavía se puede mejorar. «La IA propone; el gobierno decide», dijo.














