El gendarme argentino Nahuel Gallo, quien permaneció secuestrado en Venezuela entre diciembre de 2024 y marzo de 2026, solicitó a través de sus abogados a un tribunal de la Justicia Federal Argentina que emita órdenes de captura internacional contra cinco funcionarios venezolanos, a los que señala como responsables de las violaciones de derechos humanos que sufrió durante su reclusión.
Entre los señalados se encuentra el exfiscal general Tarek William Saab, quien, según la solicitud, estaría vinculado a las circunstancias de su detención. Los otros cuatro funcionarios señalados son Carlos Enrique Rincones Serven, alias «Tiburón», quien dirigió la cárcel de El Rodeo I durante la primera etapa de la detención; Alexander José Martínez Endeiza, responsable de la dirección del penal durante la etapa final; Carlos Enrique Liendo Acosta, juez que intervino en el caso; y Farik Karín Mora Salcedo, fiscal que participó en la audiencia.
Gallo detalló las responsabilidades que atribuye a cada funcionario en un mensaje publicado en X. «Hoy quiero empezar a ponerles nombre y apellido a quienes deben responder por lo que me hicieron. Diosdado Cabello es, para mí, el principal responsable político de mi secuestro. Yo era ‘el preso de Diosdado’. Él sabía dónde estaba y públicamente habló de mí y de mi supuesta acusación por espionaje», afirmó el gendarme, quien también mencionó a la estructura de la DGCIM, encabezada durante su cautiverio por Javier Marcano Tábata, y a Alexander Granko Arteaga, vinculado a la estructura de Asuntos Especiales de esa dirección.
Sobre su paso por El Rodeo I, Gallo relató que Rincones Serven fue director del penal durante el primer período de su cautiverio, y Martínez Endeiza, conocido como «Pater», asumió posteriormente las funciones de dirección. Precisó que dentro del penal nunca conocían los verdaderos nombres de los custodios, quienes utilizaban seudónimos y mantenían el rostro cubierto, y cuyas identidades conocieron después.
Respecto a la estructura judicial, Gallo señaló a Saab, entonces fiscal general; a Mora Salcedo, fiscal que intervino en la causa y en la audiencia que sostuvo su detención; y a Liendo Acosta, el juez que lo acusó de terrorismo. «Ese juez nunca tuvo una comunicación conmigo. Nunca me llamó. Nunca tuve un verdadero debido proceso», denunció.
«Hoy ya pedí ante la Justicia argentina la detención y captura internacional de cinco funcionarios vinculados a mi caso. Ahora voy por la DGCIM. Quiero saber quiénes eran los hombres que me recibieron, quiénes me interrogaron, quiénes me torturaron, quiénes me trasladaron y quiénes dieron las órdenes. Quiero sus nombres. Porque detrás de cada uniforme, cada capucha y cada seudónimo había una persona. Y esas personas tienen que responder ante la Justicia. 448 días no se olvidan. La verdad tampoco. No es venganza. Es justicia», afirmó Gallo.
Al respecto, la defensora de derechos humanos y miembro fundadora del Foro Argentino por la Defensa de la Democracia, Elisa Trotta, resaltó que «la búsqueda de justicia es un camino largo, pero avanza. Y no vamos a detenernos».
Hoy quiero empezar a ponerles nombre y apellido a quienes deben responder por lo que me hicieron.
Diosdado Cabello es, para mí, el principal responsable político de mi secuestro. Yo era “el preso de Diosdado”. Él sabía dónde estaba y públicamente habló de mí y de mi supuesta… pic.twitter.com/zicB2HIjp4
— Nahuel Gallo (@nahuollag) September 8, 2026
Importante paso en el marco de la causa por crímenes de lesa humanidad que avanza en la Justicia Federal de Argentina bajo el principio de jurisdicción universal de los derechos humanos.
El gendarme argentino @nahuollag, que sobrevivió a 448 días de cautiverio en Venezuela,… pic.twitter.com/3wdqycltY5
— Elisa Trotta (@EliTrotta) September 7, 2026














