El expresidente de Colombia Iván Duque afirmó que el único camino para un futuro real en Venezuela es «una transición rápida a la democracia», y exigió fijar de inmediato el calendario, las reglas y las garantías para unos comicios libres, durante el episodio 5 del podcast Miranda 18-06, conducido por David Smolansky, presidente del Miranda Center for Democracy.
Duque, primer exjefe de Estado invitado al espacio, sostuvo que la única forma en que Venezuela puede imaginar un futuro verdaderamente mejor es mediante esa transición rápida. «Por eso creo que es crucial que hoy definamos cuándo, cómo y bajo qué condiciones se celebrarán esas elecciones libres», afirmó. El exmandatario advirtió que, mientras la encargada del régimen, Delcy Rodríguez, continúe en el poder, «está poniendo en peligro el deseo de un país de ver florecer de nuevo su democracia».
En la conversación también se abordó un informe del Miranda Center sobre el papel del expresidente colombiano Gustavo Petro en torno a las elecciones venezolanas del 28 de julio de 2024, según el cual Bogotá no habría actuado con neutralidad, y, bajo un lenguaje de mediación de buena fe, habría contribuido a reducir el costo internacional de un fraude documentado acta por acta. Duque coincidió en la necesidad de «llamar las cosas por su nombre», y recordó la línea de presión que sostuvo desde 2018 durante su propia gestión.
El expresidente contrastó esa etapa con la actual, bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, y con la reciente visita del secretario de Estado, Marco Rubio, a Barranquilla, que, según dijo, reafirmó a Colombia como aliado principal de Estados Unidos en materia de seguridad.
Duque vinculó además la situación democrática de Venezuela con la seguridad de Colombia. «Si yo hubiera tenido un aliado en Venezuela contra el crimen organizado, habría destruido por completo el liderazgo del ELN y forzado un proceso masivo de desmovilización, desarme y reintegración», afirmó. El exmandatario sostuvo que, con la actual presencia estadounidense en Venezuela, «no se puede perder ni un minuto».
Sobre la acogida de más de tres millones de venezolanos en Colombia, Duque defendió el Estatuto Temporal de Protección como una decisión de principio, y no de popularidad, y la enmarcó como continuidad de una historia compartida que, recordó, ya reconocía iguales derechos a los extranjeros desde la Constitución de Cúcuta, de 1821.













