La dictadura de Nicaragua cesó este martes de su cargo al diplomático Isidro Antonio Rivera Guadamuz como embajador nicaragüense en Venezuela, puesto en el que se mantuvo menos de tres meses, informó el Diario Oficial La Gaceta.
A través del acuerdo presidencial, la administración de Ortega y Murillo dejó sin efecto el nombramiento de Rivera Guadamuz en el cargo de embajador extraordinario y plenipotenciario en Venezuela, al que había sido designado el pasado 26 de febrero.
«El presente acuerdo surte sus efectos a partir de esta fecha», indica el acuerdo, en el que no se explican los motivos de esa decisión.
Rivera Guadamuz, el tercer diplomático removido de la Embajada de Nicaragua en Venezuela después de la captura del dictador Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, sustituyó a la diplomática Valezka Fiorella López, quien permaneció menos de un mes en el cargo.
López Herrera, que se desempeñaba como ministra consejera de la embajada de Managua en Caracas cuando fue ascendida, había sido nombrada embajadora casi cuatro semanas después de la captura de Maduro.
Ella sustituyó a la periodista Daysi Ivette Torres, quien fue alcaldesa de Managua durante dos periodos consecutivos y estuvo en el cargo de embajadora ante el Gobierno de Venezuela desde el 21 de marzo de 2023.
La periodista nicaragüense había reemplazado en el cargo a Orlando José Gómez.
Los Gobiernos de Managua y Caracas son estrechos aliados políticos y económicos desde la llegada al poder de la llamada revolución bolivariana, en 1999, liderada por Hugo Chávez.
Nicaragua fue uno de los primeros países en reconocer el triunfo de Maduro en los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024, decretado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) a pesar de las protestas en contra.
Sin embargo, tras la caída de Maduro, el pasado 3 de enero, Ortega y Murillo han sido más comedidos con el régimen liderado por Delcy Rodríguez. EFE














