Los apagones afectarán simultáneamente este domingo hasta el 62 % del territorio de Cuba en el horario ‘pico’, el de mayor demanda de energía, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) elaborados por EFE.
Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, que se ha agravado tras la captura y extracción del dictador Nicolás Maduro en enero pasado, lo que ha cortado el suministro petrolero a la isla. Esto ha provocado que se incrementen los apagones, paralizando casi por completo la economía y disparando el malestar social.
En las últimas semanas ha escalado la tasa de afectación hasta un 68 % el pasado viernes, precedida el martes por una del 64 %, las más altas desde que en 2022 la UNE comenzó a divulgar las estadísticas energéticas.
A ello se sumó el miércoles último un apagón masivo imprevisto que dejó sin corriente a unos seis millones de personas -incluida La Habana- debido a una avería en una central termoeléctrica clave, la Antonio Guiteras de Matanzas ).
La víspera el servicio estuvo afectado por déficit de capacidad durante las 24 horas y se ha mantenido la afectación durante la madrugada de este domingo.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.195 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.050 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.855 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.885 MW.
Actualmente, ocho de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas continúan fuera de servicio por averías o mantenimientos. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.
De otro 40 % del mix es responsable la llamada generación distribuida (motores de diésel y fueloil), que la dictadura cuba ha indicado que lleva desde enero completamente parada por la falta de combustible.
Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.
Diversos cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.
Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.
Con información de EFE











