La organización Laboratorio de Paz advirtió que la designación del general en jefe Gustavo González López como ministro de la Defensa representa “un serio obstáculo para la transición democrática en Venezuela”.
La ONG publicó un informe que documenta su responsabilidad de mando de González López en un sistema de represión estatal. El documento, titulado “Gustavo González López: Responsabilidad de mando, derechos humanos y aparato de inteligencia en Venezuela”, analiza su trayectoria al frente del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y concluye que existen motivos razonables para atribuirle responsabilidad directa y de mando en graves violaciones de derechos humanos.
El informe se basa en hallazgos de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU, de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de organizaciones nacionales de derechos humanos, y sostiene que durante los períodos en los que González López dirigió el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacionao (SEBIN) —2014-2018 y 2019-2024— el organismo operó como un instrumento de control político orientado a identificar, vigilar y neutralizar a personas consideradas opositoras.
El informe señala que bajo su mando se documentaron detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas de corta duración y violencia sexual, prácticas que no fueron excesos individuales, sino parte de un patrón sistemático.
Responsabilidad de mando
El reporte afirma que existen “motivos razonables para creer” que González López ordenaba operaciones, tenía conocimiento de las violaciones y participó directamente en interrogatorios coercitivos.
Una cita textual del informe de la ONU incluida en el documento señala: “La Misión encontró motivos razonables para creer que Gustavo González López tuvo conocimiento, participó y contribuyó en la comisión de graves violaciones.”
El informe también recoge testimonios que lo ubican dentro de la cadena de mando político, recibiendo órdenes de altos dirigentes del chavismo y ejecutándolas a través del aparato de inteligencia.
Laboratorio de Paz advierte que su nombramiento como ministro de la Defensa, anunciado el 18 de marzo de 2026, marca un punto crítico: por primera vez, una figura señalada por organismos internacionales por su rol en violaciones graves asume el control directo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
El informe recuerda que ya en 2019, cuando fue nombrado al frente del SEBIN, Human Rights Watch había alertado: “El nombramiento de González López debería encender las alarmas internacionales debido a su deplorable récord de atrocidades en el pasado.”
Para la ONG, esa advertencia adquiere hoy mayor gravedad, pues su influencia se extiende desde el aparato de inteligencia hacia el mando militar.
El informe concluye que la presencia de González López en el Ministerio de Defensa compromete tres pilares esenciales para cualquier transición democrática la reforma del sector seguridad, la rendición de cuentas y las garantías de no repetición.
Según el documento, mantener en posiciones de poder a actores vinculados a patrones sistemáticos de violaciones de derechos humanos debilita la confianza institucional y dificulta la construcción de un Estado basado en derechos fundamentales.
LabPaz pública informe sobre Gustavo González López advirtiendo que su designación como Ministro de Defensa es un serio obstáculo para la transición a la democracia https://t.co/JzQHFY1mOc
— LabPazVe (@LabPazVe) March 19, 2026














