El dirigente zuliano Lester Toledo afirmó que el acuerdo petrolero alcanzado entre Venezuela y Estados Unidos representa «una oportunidad gigante» para recuperar la inversión y la producción petrolera del país, pero advirtió que «una alianza tan trascendental solo perdura si descansa en un gobierno legítimo».
«Quienes crecimos escuchando a nuestros abuelos hablar del esplendor del Zulia, del Lago de Maracaibo iluminado de torres, del país que exportaba prosperidad y no migrantes, sabemos que esto no es solo una cifra de barriles. Es la posibilidad de que ese recuerdo deje de ser nostalgia y vuelva a ser futuro», afirmó Toledo, quien destacó que Estados Unidos ha sido el socio petrolero histórico de Venezuela, cuya inyección de capital y tecnología, junto al trabajo de los venezolanos, convirtió al país en el más próspero de América Latina durante el siglo XX.
El dirigente advirtió que lograr el aumento de producción que supone el acuerdo es una tarea de grandes dimensiones, ya que Venezuela tiene la riqueza bajo tierra, pero le falta «casi todo lo demás: inversión, tecnología, infraestructura, y sobre todo, el capital humano que el chavismo obligó a huir». «Cada ingeniero petrolero venezolano que hoy trabaja en Houston, en Bogotá, en Madrid, es una herida abierta de este país. Reconstruir la industria también es traerlos de vuelta, o al menos devolverles la posibilidad de volver», sostuvo.
Toledo recordó que, en medio de la mayor bonanza petrolera de la historia venezolana, «el régimen chavista robó más de un millón de millones de dólares», regaló millones de barriles a Cuba y vendió petróleo con descuentos a China, Rusia e Irán, convirtiendo los campos petroleros del país «prácticamente en una caja chica» para financiar a «la izquierda radical en todo el mundo». «Mientras los venezolanos hacían colas de días para conseguir comida y gasolina, intermediarios, empresas y funcionarios de estos regímenes eran cómplices de enormes esquemas de corrupción y lavado del dinero robado a nuestro país. No lo olvidaremos», afirmó.
El dirigente celebró que el acuerdo, que involucra 17 campos petroleros con más de 65.000 millones de barriles en reservas, pueda devolver a Venezuela a los primeros lugares de la producción mundial, y recordó la tesis de «sembrar el petróleo», formulada hace casi 90 años por Arturo Uslar Pietri, para plantear que el país debe aprovechar esta inyección de capital para modernizar la agricultura, la ganadería y el turismo. «Venezuela ya lleva 25 años perdidos y no tendremos una segunda oportunidad. ‘Sembrar el petróleo’ dejó de ser una tesis y pasó a ser un plazo», afirmó.
Toledo advirtió que este acuerdo debe entenderse como un compromiso con el Estado venezolano, y no con el chavismo, y alertó que su correcta ejecución «no puede descansar en las mismas personas que destruyeron nuestra industria petrolera». Consideró imperativo que los aliados estratégicos que ejecutarán el acuerdo sean «muy bien investigados», y advirtió que el chavismo «ha sido muy hábil» durante casi tres décadas en usar ese tipo de estrategias e instrumentos.
«Estamos convencidos de que Estados Unidos lo sabe, y de que compartimos una misma convicción: para alcanzar toda la potencialidad del acuerdo anunciado, es necesario contar con instituciones sólidas, seguridad jurídica y un gobierno legítimo producto de unas elecciones libres. Ninguna alianza perdurable puede descansar en un gobierno sin votos«, sostuvo el dirigente, quien respaldó el acuerdo como «una oportunidad real de sacar a nuestra gente de la pobreza», aunque insistió en que aún hay detalles que deben conocerse «con total transparencia» para aportar mayor confianza a los ciudadanos.
Toledo cerró su mensaje afirmando que Venezuela y el Zulia necesitan inversión internacional, y le dieron «la bienvenida a la inversión masiva de los Estados Unidos». «Trabajaremos por desarrollar este acuerdo en su máximo potencial y lo haremos en democracia. Porque los venezolanos soñamos a lo grande. Este sueño lo alcanzaremos juntos: Desarrollo y Libertad», concluyó.













