Hoy el chavismo defiende públicamente al polémico empresario Alejandro Betancourt López, legitimándolo como el nuevo socio estratégico del gobierno en un megaproyecto petrolero junto a Estados Unidos. Pero hace seis años, el propio Jorge Rodríguez lo tildó de «ladrón«, lo acusó de enriquecerse con contratos eléctricos con sobreprecio y de usar fondos ilícitos para financiar al partido opositor Voluntad Popular.
El 15 de febrero de 2020, desde la sala de prensa Simón Bolívar del Palacio de Miraflores, el entonces vicepresidente de Comunicación, Cultura y Turismo, Jorge Rodríguez, dedicó una extensa rueda de prensa a fustigar a Betancourt. En su discurso, lo calificó como «esta joya» y lo acusó de haberse enriquecido ilícitamente a expensas de la crisis eléctrica venezolana, a través de la obtención discrecional de contratos estatales de plantas generadoras.
«Se hizo multimillonario a través de una serie de contratos que recibió para la adquisición de plantas eléctricas para el plan que existía de renovar de manera completa y de aumentar la generación termoeléctrica en Venezuela», afirmó entonces Jorge Rodríguez.
Rodríguez ligó ese esquema con la gestión del exministro de Petróleo y expresidente de PDVSA, Rafael Ramírez: «Betancourt López conseguía los contratos con el ladrón de Rafael Ramírez y en esos contratos se le otorgaban miles de millones de dólares para la adquisición de unas plantas termoeléctricas que requería el país».
Jorge Rodríguez respaldó sus señalamientos citando publicaciones de medios de comunicación que reseñaban que la fortuna de Betancourt se fraguó gracias a la adjudicación, a su entorno, de más de una decena de contratos eléctricos venezolano con presunto sobreprecio, que le habrían permitido a Betancourt comprar propiedades de lujo en Florida y España.
En aquella oportunidad, Jorge Rodríguez también subrayó que Betancourt enfrentaba investigaciones por el presunto blanqueo de 1.200 millones de dólares en Estados Unidos y cerca de 4.000 millones de dólares en España, a través de empresas fachada que iban desde firmas de bienes raíces hasta compañías de lentes de sol en España.
La «caja chica» de la oposición
Según Rodríguez, Betancourt servía directamente como el pulmón económico de la oposición venezolana, específicamente de los dirigentes de Voluntad Popular Juan Guaidó, Leopoldo López y Tamara Adrián.
«De la corrupción de este ladrón se ha hecho millonario tu jefe Leopoldo López y tú (Guaidó)», afirmó Rodríguez, en referencia a Betancourt.
El entonces vicepresidente de Comunicación, aseguró que Alejandro Betancourt tenía un «entramado corrupto» junto a Voluntad Popular con el cual «ocultan la fortuna que es utilizada para atentar contra Venezuela, para pagar giras, para pagar político en los Estados Unidos de Norteamérica, en Europa y en Colombia, para financiar actos terroristas, entre los cuales se cuenta el del sur del país».
Rodríguez también afirmó que el empresario «visitaba de manera asidua» a Leopoldo López cuando este cumplía condena en la cárcel de Ramo Verde, y que era uno de sus principales asesores en materia petrolera.
Seis años después de que Jorge Rodríguez utilizara el canal del Estado y el propio Palacio de Miraflores para sentenciar la culpabilidad de Betancourt, el escenario político dio un vuelco drástico. Ahora su hermana, Delcy Rodríguez, ha salido ante los medios en el mismo palacio a defender a Betancourt.
Al ser consultada sobre la idoneidad del empresario, dados los señalamientos de corrupción en su contra, Rodríguez desestimó categóricamente los cuestionamientos: «Sobre el caso Alejandro Betancourt, en Venezuela fue sobreseído hace años. No tiene causa en los Estados Unidos», aseveró la encargada del régimen interino.
La funcionaria dirigió sus críticas contra los medios de comunicación, a los que acusó de haber juzgado a Betancourt sin fundamento. «Disculpe que se los diga a ustedes que son de los medios, pero muchas veces una persona es juzgada en los medios antes que en los tribunales. En los medios españoles yo fui acusada durante cinco años que había llevado un avión Falcon lleno de oro para España y que me había atrevido, siendo sancionada, a violentar la soberanía de ese país. Todo mentira», añadió Rodríguez.














