Decenas de familiares de reclusos del Centro Penitenciario Yare III se concentraron este martes a las puertas del penal en el estado Miranda, golpeando los portones al grito de «¡Queremos fe de vida!», en medio de versiones extraoficiales que apuntan a varios muertos y centenares de heridos tras un motín que el régimen de Delcy Rodríguez mantiene sin confirmar oficialmente.
«Los están matando», rezaba la pancarta que portaba una de las madres concentradas a las afueras de la cárcel. «No sé nada de mi hijo. Quiero saber de mi hijo. Mi hijo es un ser humano», dijo entre lágrimas una de las mujeres presentes.
Las versiones extraoficiales que circulan entre los familiares indican que habría entre dos y cinco muertos. Sin embargo, el activista y ex preso político Carlos Azuaje denunció que lo ocurrido en Yare III constituye una «masacre» con nueve fallecidos y más de 200 heridos, afirmando que el régimen lo mantiene oculto.
«Lo digo con total responsabilidad. Es deber del ministro penitenciario, Julio García Serpa, informarle al país, igual que Delcy Rodríguez, sobre lo ocurrido en Yare», exigió Azuaje.
La crisis en el penal comenzó a conocerse el lunes 20 de abril, cuando las autoridades suspendieron sin previo aviso las visitas familiares, permitiendo solo el ingreso de paquetería.
Familiares reportaron haber visto unidades y ambulancias entrar al recinto. «Se dice que todo empezó en el módulo II y el módulo IV», señalaron.
El Ministerio Público confirmó el mismo lunes que inició una investigación formal y designó una comisión de fiscales de la Dirección de Protección de Derechos Humanos para esclarecer los hechos.














