La organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) confirmó la noche de este miércoles 4 de febrero la excarcelación de Yosida Vanegas, una docente jubilada de 69 años que permaneció dos años y medio detenida arbitrariamente por el régimen chavista. Vanegas estaba recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (Inof), acusada de financiamiento al terrorismo y asociación para delinquir.
Vanegas era la presa política de mayor edad en Venezuela y compartía celda con otras mujeres detenidas por motivos políticos. JEP celebró su liberación y el reencuentro con su familia, recordando que el único motivo de su detención fue ser la madre del sargento Juan Carlos Monasterios, preso político desde 2018.
La organización destacó el grave deterioro físico y emocional que sufrió durante su reclusión, producto de condiciones inhumanas y la falta de atención médica adecuada.
El calvario de Vanegas comenzó el 4 de agosto de 2018, tras la detención de su hijo, acusado por el régimen de estar vinculado a un supuesto atentado contra Nicolás Maduro. Desde entonces, la familia fue sometida a allanamientos constantes, hostigamiento y presión estatal. Su esposo falleció en medio de esa persecución y su hija, Giowanna Monasterio, debió exiliarse.
El 15 de agosto de 2023, Vanegas decidió regresar a Venezuela para acompañar a su hijo, quien requería una cirugía de emergencia, y para atender sus propios problemas de salud. A pesar de no tener orden de captura, fue detenida apenas cruzó la frontera en el estado Táchira.
Tras su arresto, sufrió desaparición forzada de corto plazo y fue trasladada a sedes de la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en San Cristóbal y Boleíta, donde enfrentó torturas psicológicas, insultos y reclusión en sótanos sin ventilación, según denunció su familia.
En el Inof, la salud de Vanegas se agravó debido a artrosis degenerativa, hipertensión, depresión ansiosa severa y pólipos intestinales con sangrado, sin recibir atención médica especializada. Sobrevivió gracias a la solidaridad de otras internas y al apoyo económico que su hija enviaba desde el exterior.
Hoy recibimos con los brazos abiertos a Yosida Vanegas, una madre cuyo único “crimen” fue ser eso: madre.
Una madre cuidadora, amorosa, que regresó a Venezuela con el deseo profundo de acompañar y cuidar a su hijo, Juan Carlos Monasterios, preso político desde 2018.
La…
— Justicia, Encuentro y Perdón (@JEPvzla) February 5, 2026














