El gobierno de Estados Unidos anunció que trabajará en la recuperación y modernización del sistema eléctrico venezolano, una infraestructura considerada clave para impulsar la producción petrolera, reactivar la economía y mejorar la calidad de vida de la población.
La medida forma parte del acuerdo energético entre Washington y el régimen de Delcy Rodríguez, anunciado oficialmente el 6 de enero por el presidente Donald Trump.
Según un documento difundido por el Departamento de Energía, la red eléctrica de Venezuela se encuentra en un estado “dilapidado y frágil” tras años de falta de inversión, corrupción y fallas operativas. El reporte señala que la generación eléctrica nacional ha caído más de 30 % en las últimas décadas, afectando tanto la actividad industrial como la vida cotidiana.
El acuerdo energético contempla que Estados Unidos comience a comercializar crudo venezolano en el mercado internacional, con ingresos que serán depositados en cuentas controladas por Washington para garantizar su uso “en beneficio del pueblo venezolano y del pueblo estadounidense”. Las ventas iniciales se estiman entre 30 y 50 millones de barriles, con continuidad indefinida.
El plan también incluye la autorización selectiva de licencias para permitir el transporte y la venta de petróleo venezolano, así como el ingreso de diluyentes estadounidenses necesarios para procesar el crudo extrapesado del país. Además, se habilitará la importación de equipos, repuestos y servicios petroleros para revertir la caída de la producción.
La modernización del sistema eléctrico será un componente central del proceso. Washington sostiene que sin una red estable y confiable será imposible aumentar la producción petrolera ni generar oportunidades económicas sostenibles. El Departamento de Energía trabajará junto a autoridades venezolanas interinas y empresas privadas para ejecutar las obras de recuperación.














