El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, anunció este martes 3 de noviembre su dimisión y su renuncia a figurar en las listas de las elecciones del 29 de noviembre. Lo informó ante la Diputación Permanente del Congreso.
Puente afirmó que un ministro de Transportes «no puede continuar con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año». Añadió que ese criterio vale «por muy distintos que sean y tenga o no responsabilidad directa en ellos».
El político socialista dijo que la decisión es una cuestión «de dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas». Aseguró que la tomó en cuanto supo del accidente de Urda, en Toledo.
Según Puente, la decisión «pretende estar a la altura» de su partido y de quienes lo precedieron, «de los que entregaron todo por servir a su idea de país y sociedad, más justa e igualitaria».
El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre en Urda y dejó 69 fallecidos y más de 200 heridos. Es el segundo accidente ferroviario con víctimas mortales en nueve meses, tras el del 18 de enero en Adamuz (Córdoba).
El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real identificó a los 69 fallecidos. Según el balance del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, 54 son españoles y 15 extranjeros.
Horas antes, fuentes del Gobierno habían asegurado que Puente no dimitiría ni sería cesado. También dijeron que seguiría como número uno de la lista del PSOE por Valladolid.
Puente había rechazado dimitir con el argumento de que su forma de asumir responsabilidad era «dar la cara». Tras el accidente ofreció su cargo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien consideró que apartarlo sería «injusto», según fuentes del Ejecutivo.
Todos los grupos políticos, salvo el PSOE y Bildu, habían pedido su dimisión. Esos dos partidos defendían esperar a las conclusiones de la investigación antes de exigir responsabilidades políticas.
Con información de EFE














