Los desprendimientos registrados en el Ávila forman parte de un proceso natural de degradación de la montaña, pero las lluvias intensas podrían aumentar el riesgo de desplazamientos de grandes volúmenes de material, advirtió Feliciano de Santis, presidente de la Asociación Venezolana de Geólogos.
“Todos los procesos que se están dando en el Ávila son desprendimientos superficiales, producto de una dinámica que siempre está presente”, explicó De Santis, quien señaló que, tras los sismos registrados en junio, los desprendimientos se concentraron principalmente en la quebrada San Julián, que sirve a la zona de Caraballeda, en el estado La Guaira.
El especialista destacó que es fundamental monitorear las lluvias acumuladas y el nivel de saturación de los suelos. Advirtió que precipitaciones intensas, superiores a los 20 o 30 milímetros por hora, podrían favorecer un proceso catastrófico si provocan el desplazamiento de grandes cantidades de material.
En cuanto a la actividad sísmica, De Santis afirmó que las réplicas de los movimientos telúricos de junio han disminuido considerablemente y se acercan a los niveles habituales de actividad. Sin embargo, insistió en que esta evolución no debe conducir a bajar la guardia.
“No es que pasó todo y nos vamos a descuidar”, señaló, al subrayar la importancia de reforzar las medidas de prevención, garantizar la seguridad de las edificaciones y promover la concienciación ciudadana.
El geólogo también pidió evitar interpretaciones alarmistas sobre los desprendimientos observados en la montaña. “No esperen que se vaya a partir en dos la montaña ni nada de eso”, afirmó, tras explicar que los procesos registrados son superficiales y forman parte de la dinámica natural del Ávila.
Asimismo, recordó que la actividad sísmica es impredecible y que existen otras fallas capaces de generar movimientos telúricos, por lo que consideró necesario mantener la vigilancia y la preparación ante posibles eventos.
Ante la preocupación de los ciudadanos, De Santis llamó a mantener la serenidad y actuar con responsabilidad. “Calma y cordura”, expresó.
#BuenosDíasVPItv | Los desprendimientos en el Ávila forman parte de un proceso natural, pero las lluvias intensas podrían aumentar el riesgo de desplazamientos de grandes volúmenes de material, advirtió Feliciano de Santis, presidente de la Asociación Venezolana de Geólogos.
“Todos los procesos que se están dando en el Ávila son desprendimientos superficiales, producto de una dinámica que siempre está presente”, explicó De Santis, quien señaló que, tras los sismos, se registraron desprendimientos concentrados principalmente en la quebrada San Julián, que sirve a la zona de Caraballeda.
El especialista destacó que es necesario monitorear las lluvias acumuladas y la saturación de los suelos, ya que precipitaciones intensas, superiores a los 20 o 30 milímetros por hora, podrían favorecer un proceso catastrófico si movilizan grandes cantidades de material.
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— VPItv (@VPITV) October 13, 2026














