En plenos discursos de apertura del debate general de la 81.ª Asamblea General de la ONU, la encargada del régimen, Delcy Rodríguez, se levantó de su asiento y cruzó el salón hasta llegar a la delegación española, donde interrumpió con un beso al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien en ese momento hablaba por teléfono.
Tras finalizar la llamada, sin levantarse de su asiento, Sánchez giró la mirada hacia Rodríguez y conversaron brevemente, mientras el personal de protocolo insistía al equipo de la mandataria en que debía volver a su puesto.
Según informó el gobierno español, la jerarca chavista le pidió poder seguir hablando sobre la situación de Venezuela, a lo que Sánchez respondió que estaba dispuesto a ello, y reafirmó el compromiso de España con el futuro de la región.
Se trató de la primera conversación cara a cara entre ambos mandatarios, ya que hasta ahora solo habían sostenido dos llamadas telefónicas desde que Rodríguez asumió la presidencia del régimen interino, en sustitución del dictador Nicolás Maduro. La primera fue el 9 de enero, cuando Sánchez trasladó a Rodríguez el apoyo de España a una transición pacífica, dialogada y democrática en Venezuela, y la mandataria propuso trabajar en conjunto en una agenda bilateral amplia y beneficiosa para ambos países. La segunda ocurrió el 25 de junio, tras los terremotos que sacudieron a Venezuela, cuando Sánchez ofreció la ayuda necesaria por parte de España y trasladó su solidaridad con las víctimas.
Delcy Rodriguez stands up, walks to greet the Spanish delegation and leaves. She is back now listening the Brazilian president. pic.twitter.com/SsuVcLuhyh
— Patrícia Vasconcellos (@patricia_vasc) September 22, 2026
Delcy Rodríguez podría viajar a España el próximo mes de noviembre para participar en la Cumbre Iberoamericana que albergará Madrid los días 4 y 5 de ese mes.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ya avanzó que España invitaría a Delcy a ese evento, aunque la Unión Europea (UE) mantiene contra ella las sanciones impuestas cuando era vicepresidenta de Maduro.
Tras hacerse cargo de la »presidencia», el Gobierno de Pedro Sánchez pidió a la UE que Rodríguez fuera retirada de la lista de sancionados, una decisión que requiere la unanimidad de los Veintisiete.
Aunque esas sanciones le impedirían pisar suelo europeo, Rodríguez ya viajó a La Haya en mayo para intervenir en un caso que enfrenta a Caracas y Guyana ante la Corte Internacional de Justicia.
Lo pudo hacer ya que es posible suspender de forma limitada la prohibición de viaje con una autorización especial (en ese caso concedida por el Gobierno neerlandés) cuando hay obligaciones internacionales o razones diplomáticas específicas, lo que incluye la participación en reuniones multilaterales, actividades ante organismos internacionales o comparecencias ante tribunales internacionales.
Preguntado en ese momento por la posible presencia de Rodríguez en la Cumbre Iberoamericana, Albares dijo que ese viaje a España no sería diferente a la «normalidad» del desplazamiento que hizo a Países Bajos.
Con información de EFE














