La Casa Blanca confirmó, en un documento oficial publicado este 31 de agosto, que el acuerdo petrolero anunciado por el presidente Donald Trump, por medio del cual el régimen chavista le otorgó concesiones por 100 años sobre 17 campos petroleros, con reservas probadas de aproximadamente 65.000 millones de barriles, involucra a la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP), fundada en 2024 por el polémico empresario Alejandro Betancourt.
Según el documento, en el marco de este acuerdo, NABEP otorgó a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EE.UU. una participación accionaria del 35% en su empresa matriz, sin costo alguno para el contribuyente estadounidense, representando hasta cientos de miles de millones de dólares en valor y dividendos para Estados Unidos. La compañía también otorgó al Departamento de Estado el derecho de comprar, a costo de producción, un 20% garantizado de la producción de todos los campos actuales y futuros que opere, con el fin de asegurar un suministro estable de petróleo de bajo costo que facilite el llenado de la Reserva Estratégica de Petróleo, así como el derecho de primera opción para adquirir el 80% restante de su producción.
De acuerdo con el documento, el gobierno estadounidense tendrá poder de veto sobre el nombramiento de cualquier miembro de la junta directiva de NABEP, y la mayoría de sus directores deberán ser ciudadanos estadounidenses. La empresa contará con auditores, abogados y asesores estadounidenses, y el acuerdo entre NABEP y el gobierno de EE.UU. se regirá por la ley estadounidense y estará sujeto a la jurisdicción de tribunales de ese país.
Según la Casa Blanca, NABEP desarrolló un plan para escalar rápidamente su producción mediante una inversión de hasta 100.000 millones de dólares en nueva infraestructura petrolera en Venezuela, y se espera que pague 200.000 millones de dólares en regalías e impuestos durante los primeros 25 años. El documento precisó además que la mayoría de los campos petroleros adicionales que operará NABEP estaban previamente controlados por firmas rusas y chinas, o por lo que calificó como «cómplices corruptos» de Nicolás Maduro y Hugo Chávez.
El origen de NABEP
NABEP fue fundada en abril de 2024 por el empresario Alejandro Betancourt, junto al magnate energético estadounidense Harry Sargeant III. La compañía fue creada para operar y comercializar crudo en Venezuela bajo los Contratos de Participación Productiva con PDVSA, según documentó Transparencia Venezuela. La apuesta coincidió con una etapa en la que el régimen chavista buscaba nuevas fórmulas para atraer capital privado a una industria afectada por años de caída de producción y falta de inversión.
Betancourt ha sido señalado por Transparencia Venezuela como uno de los llamados «bolichicos», empresarios que se enriquecieron al amparo de contratos con el Estado venezolano durante la última década, y ha enfrentado investigaciones judiciales en varios países sin llegar a ser condenado.














