El nuevo ajuste de la tarifa del transporte urbano en Venezuela ha obligado a los usuarios a reorganizar sus jornadas y presupuestos, mientras el salario mínimo permanece congelado en 130 bolívares mensuales desde hace más de cuatro años.
Tal como fue acordado entre los transportistas y el régimen, la tarifa del pasaje urbano es ajustada periódicamente. Sin embargo, el incremento genera preocupación entre los usuarios, quienes cuestionan que los precios del transporte aumenten mientras sus ingresos permanecen estancados.
“¿Y los salarios cuándo los ajustan?”, es una de las principales interrogantes que plantean los ciudadanos ante el nuevo precio del pasaje.
El impacto del ajuste también se refleja en la frecuencia con la que las personas pueden movilizarse. Algunos usuarios aseguran que han tenido que reducir sus salidas para evitar que el costo del transporte consuma una parte importante de sus ingresos.
“No puedo darme el lujo de estar saliendo cada rato, yendo para todos lados, sino tres veces por semana, así, cuatro veces”, relató una ciudadana.
A la dificultad para cubrir el costo del pasaje se suma la escasez de efectivo, otro de los problemas señalados por los usuarios durante sus recorridos diarios.
“No hay efectivo, la cuestión es eso también. Porque no estamos viviendo, estamos sobreviviendo”, expresó otro pasajero.
Las quejas también apuntan al cumplimiento de las tarifas y a la forma en que algunos transportistas cobran el servicio. “No, no lo están respetando, son unos abusadores”, reclamó una usuaria.
Desde el sector transporte, en cambio, defienden que el ajuste no constituye un aumento arbitrario, sino una actualización de una tarifa previamente acordada.
“Aquí las personas mucho se quejan del aumento del pasaje, cuando no es un aumento, es un ajuste del pasaje”, afirmó un transportista, quien explicó que la tarifa está anclada en 0,25 y responde a un acuerdo con la alcaldía.
El trabajador también señaló las dificultades que enfrenta el sector para prestar el servicio, particularmente durante las horas de menor circulación. “Aquí tú llegas en la tarde y puedes esperar una hora, una hora y media para cargar”, explicó.
Mientras transportistas y autoridades del régimen mantienen el esquema de ajustes periódicos, los usuarios deben afrontar el incremento de los gastos de movilización con un salario mínimo que permanece sin cambios desde hace años, profundizando las dificultades para cubrir las necesidades básicas y mantener sus presupuestos familiares.
Tal y como acordaron transportistas y el Estado, periódicamente ajustan la tarifa del pasaje.
La gran interrogante que los usuarios se hacen: ¿Y los salarios cuando los ajustan? Mientras el salario mínimo se mantiene desde hace más de 4 años en 130 bolívares mensuales.… pic.twitter.com/S2ZXeF9Kdv
— Primero Justicia (@Pr1meroJusticia) August 14, 2026














