El diputado a la Asamblea Nacional electa en 2015 por el estado Mérida, Lawrence Castro, manifestó su respaldo al proceso de diálogo que iniciará este sábado 1 de agosto, impulsado por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Según Castro, las mesas de trabajo —integradas por delegados de la Asamblea Nacional de 2015, y la delegación del régimen chavista que encabeza Jorge Rodríguez— constituyen una nueva oportunidad para restaurar la democracia en Venezuela «de la mano» de Estados Unidos.
«Estamos a las puertas de un proceso político inédito, de suma importancia para el país, que busca resultados sólidos y concretos para la reinstalación de la República y la reinstitucionalización del funcionamiento político, económico y social de la nación», aseveró Castro.
El legislador subrayó que, tras años de resistencia y persecución, la AN 2015 mantiene intacta su responsabilidad histórica de no claudicar en la defensa del mandato popular y la restauración del hilo democrático.
Reinstitucionalización y garantías electorales
Castro remarcó que este nuevo diálogo va más allá del debate coyuntural sobre la renovación de los poderes públicos. «No solo se debate la restitución o discusión de un nuevo Consejo Nacional Electoral o de un Tribunal Supremo de Justicia (…) Se trata de construir un sistema de reglas y de entendimiento para poder sostener un sistema democrático sólido», puntualizó.
El diputado señaló además que la meta es generar condiciones de seguridad jurídica y confianza para reactivar la inversión nacional e internacional, promover el respeto a la propiedad privada y asegurar el retorno progresivo de la diáspora venezolana.
Respaldo a la agenda de Trump
Castro reiteró su respaldo a la agenda impulsada desde el Departamento de Estado de EE.UU., y señaló que la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero fue determinante para fijar la hoja de ruta hacia la democratización.
Finalmente, llamó a todos los sectores políticos, económicos y sociales del país a involucrarse en el proceso con altura política, dejando de lado la polarización estéril en redes sociales para concentrarse en la construcción de soluciones de fondo.














