La ONG ambientalista Vitalis advirtió sobre los riesgos ambientales y de salud pública asociados al vertido de escombros en aguas marinas de las playas de La Guaira, tras las denuncias sobre la colocación de restos de materiales de construcción provenientes de edificaciones colapsadas durante los terremotos del pasado 24 de junio.
Zoila Martínez, bióloga y líder de gestión de la biodiversidad de Vitalis, señaló que el manejo inadecuado de estos residuos puede generar graves consecuencias para los ecosistemas y las comunidades cercanas.
“Las decisiones tomadas durante la reconstrucción tendrán un efecto importante sobre nuestros ecosistemas y comunidades, por eso hay que hablar de escombros con futuro”, afirmó la activista.
Martínez explicó que, ante procesos de reconstrucción como el que enfrenta actualmente La Guaira y otras zonas afectadas, no solo debe pensarse en la construcción de nuevas infraestructuras, sino también en el destino de los materiales que quedan tras los derrumbes.
“Hay que mirar hacia abajo, a lo que queda atrás”, señaló al referirse a la necesidad de una gestión adecuada de los residuos de construcción y demolición.
Riesgos para ecosistemas y comunidades
La representante de Vitalis destacó que la correcta gestión de los escombros no debe considerarse un simple procedimiento logístico, sino un elemento fundamental para la protección ambiental.
Recordó que el marco jurídico venezolano establece la obligación de garantizar un ambiente sano a través de instrumentos como la Constitución, la Ley Orgánica del Ambiente, la Ley Penal del Ambiente y la Ley de Gestión Integral de la Basura.
Según Martínez, estas normas contemplan principios de prevención, manejo adecuado de residuos y protección de los cuerpos de agua.
“Cada tonelada de escombro que se gestiona de forma ilegal e inadecuada termina saturando nuestros ecosistemas, contaminando fuentes de agua y alterando el paisaje natural”, alertó.
Además, advirtió que las consecuencias no se limitan al impacto visual, sino que pueden convertirse en un problema de salud pública y seguridad para las comunidades, al aumentar riesgos como inundaciones e incendios.
Vitalis pide una reconstrucción sostenible
La organización ambientalista insistió en que arrojar escombros al mar no representa una solución para atender la emergencia generada por los terremotos.
Martínez recomendó implementar una gestión integrada de los residuos posteriores al desastre, que incluya la separación de materiales desde el sitio, el retiro seguro de residuos peligrosos o contaminantes, el reciclaje de materiales reutilizables y la disposición final adecuada de aquellos que no puedan ser aprovechados.
“Es levantar el futuro sin ahogar los recursos del presente”, expresó al referirse a la necesidad de una reconstrucción sostenible.
La bióloga también alertó sobre el impacto que pueden tener los materiales depositados en cuerpos de agua, debido a que algunos contaminantes podrían incorporarse a la cadena alimentaria y afectar tanto a los ecosistemas marinos como a las poblaciones que dependen de ellos.
Vitalis reiteró que la clasificación, reutilización y disposición responsable de los restos de concreto y otros materiales debe convertirse en una prioridad durante la etapa de recuperación de las zonas afectadas por los terremotos.
Nota completa Radio Fe y Alegría













