En el desplomado Edificio Tahití, en Caraballeda, La Guaira, donde la familia de Fabio sigue buscándolo, no hay una sola grúa. Trece días después no ha llegado maquinaria y aún no han sacado ningún cuerpo.
Hace cuatro días, en la entrada de este edificio había una decena de cámaras, periodistas y sobre todo muchos vehículos y grupos de rescatistas internacionales que pasaron a comprobar si este pequeño seguía con vida.
Ahora, trece días desde el doble terremoto de 7,2 y 7,5, sólo está la familia, y otros vecinos que también tratan de recuperar los cuerpos de sus familiares.
La búsqueda de Fabio
La familia de Fabio dice que, junto a bomberos venezolanos, han conseguido ya identificar, mediante túneles y agujeros, el cuarto del niño, el baño y gran parte de la sala, donde creen que podría estar él, que aseguran que aún está vivo, junto a su madre muerta.
Incluso este lunes encontraron el maletín que su padre le regaló con lentes de telescopio porque le encantaba la astronomía y mirar las estrellas.
«Yo creo que ya nos falta poquito, pero nos falta esa mano de obra que nos quiera ayudar para seguir buscando a mi muchacho», dice el padre, Francisco Bastardo, quien describe a su hijo como «alegre, inteligente, amoroso» y con gran pasión también por la geografía.
Aguardan sin despegarse de los escombros, resguardados del voraz sol de La Guaira, haciendo acopio de botellas de agua y tratando de dormir en colchones que les han cedido.
VIDEO | En el desplomado Edificio Tahití, donde la familia de Fabio sigue buscando a su hijo de nueve años tras los brutales terremotos de Venezuela, no hay una sola grúa. Trece días después no ha llegado maquinaria y aún no han sacado ningún cuerpo. pic.twitter.com/lm3Uws2Tth
— EFE Noticias (@EFEnoticias) July 7, 2026
Con información de Irene Escudero / EFE













