El general del Comando Sur de Estados Unidos, Francis L. Donovan, y el encargado de Negocios, John Barrett, ofrecieron este miércoles una rueda de prensa en la que detallaron el despliegue de ayuda humanitaria y el plan de tres fases diseñado para Venezuela tras la emergencia.
Donovan explicó que la prioridad absoluta continúa siendo la búsqueda y rescate de sobrevivientes, para lo cual Estados Unidos movilizó equipos élite desde distintos puntos de su territorio en aeronaves militares. Asimismo, destacó que existe una ventana crítica de entre tres y siete días para localizar personas con vida entre los escombros y aseguró que las operaciones permanecerán enfocadas en salvar vidas hasta que el Gobierno venezolano determine el paso a una nueva etapa.
Durante el encuentro, Barrett respondió a preguntas sobre denuncias de presuntas retenciones de ayuda humanitaria y afirmó que Estados Unidos cuenta con una sólida estructura logística para distribuir suministros hacia las zonas afectadas.
Señaló que, hasta el momento, no han registrado mayores inconvenientes en la entrega de insumos, que las organizaciones no gubernamentales con las que mantienen contacto tampoco han reportado obstáculos significativos y que existe un flujo constante de productos básicos y materiales de asistencia.
Agregó que, debido a la magnitud del desastre, la respuesta requerirá un esfuerzo sostenido durante semanas y meses, con prioridad en la provisión de refugios, así como en áreas de saneamiento, agua, generación de energía y salud.
Por su parte, Barrett también explicó que el plan de Estados Unidos para Venezuela contempla tres fases diseñadas por el presidente Donald Trump, y el secretario de Estado, Marco Rubio, comenzando por la estabilidad, seguida de la recuperación económica y la reconstrucción.
Indicó que, aunque el foco actual está en salvar vidas, ya se trabaja para que recursos administrados mediante cuentas controladas por el Tesoro de Estados Unidos puedan destinarse a proyectos de reconstrucción, incluyendo infraestructura, refugios y servicios básicos.
Añadió que la producción petrolera continúa sin haber sido afectada por el terremoto, lo que contribuiría a financiar la recuperación, mientras que tanto Barrett como Donovan destacaron la coordinación con las autoridades venezolanas y reconocieron que décadas de baja inversión en el país representan un desafío adicional para afrontar la emergencia.














