La Administración Nacional de Seguridad Nuclear del Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE/NNSA) informó este viernes la culminación exitosa de la retirada de todo el uranio enriquecido restante del reactor de investigación RV-1, ubicado en Venezuela.
La operación, calificada por las autoridades estadounidenses como una victoria para la no proliferación nuclear, se ejecutó en colaboración con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), expertos del Reino Unido y autoridades del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Venezuela.
El administrador de la NNSA, Brandon Williams, destacó que la misión se completó en cuestión de meses gracias a lo que describió como un «liderazgo decisivo» de la administración Trump. “El retiro seguro de todo el uranio enriquecido de Venezuela envía otra señal al mundo de una Venezuela restaurada y renovada”, declaró Williams.
El proceso se aceleró tras la visita del secretario de Energía, Chris Wright, a Venezuela el pasado mes de febrero. A partir de allí, equipos técnicos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y expertos estadounidenses retiraron 13,5 kilogramos (unas 30 libras) de uranio con un enriquecimiento superior al 20%, material que se consideraba excedente desde que el reactor cesó funciones de investigación en 1991.
Traslado y destino del material
El operativo logístico incluyó el traslado del material por vía terrestre a lo largo de 160 kilómetros hasta un puerto venezolano, bajo estrictas medidas de seguridad. Desde allí, fue transportado a los Estados Unidos en una embarcación especializada de la empresa británica Nuclear Transport Solutions.
El cargamento arribó a territorio estadounidense a comienzos de mayo y fue trasladado al Savannah River Site (SRS). En dichas instalaciones, el uranio será procesado para obtener uranio poco enriquecido de alto ensayo (HALEU), destinado a programas de energía nuclear en EE. UU.
El Dr. Matt Napoli, administrador adjunto de la NNSA, supervisó la operación en suelo venezolano y agradeció la disposición de las contrapartes locales. “Quisiera expresar mi agradecimiento a nuestros socios venezolanos por concretar esta retirada de material y sentar las bases para una futura cooperación”, señaló.
Desde 1996, las oficinas de no proliferación de EE. UU. han retirado o confirmado la disposición final de más de 7.350 kilogramos de material nuclear en diversos países para evitar que sea utilizado en actos de terrorismo nuclear.













