Nelsón Vivas, presidente de la Asociación Civil de Conductores de La India y vocero gremial del sector transporte en la Gran Caracas, denunció que el régimen de Delcy Rodríguez no tiene voluntad política real para resolver la crisis estructural del transporte público en la capital, y que los cambios de ministros y las mesas de trabajo han resultado en «más de lo mismo».
Vivas describió una situación insostenible para los transportistas. Las unidades tipo Encava producen apenas entre 25 y 30 dólares diarios, con una tarifa de 5 pasajeros por dólar, montos insuficientes para cubrir mantenimiento, insumos y repuestos cuyos precios están tasados en euros. A esto se suma un salario mínimo congelado desde hace cuatro años en apenas 0,25 dólares, la inflación más elevada de la región y una brecha cambiaria que hace imposible cualquier actualización del parque automotor.
El dirigente gremial también denunció la eliminación del subsidio estudiantil y la desaparición desde 2013 de los programas que proveían insumos básicos —cauchos, aceite, baterías— dejando a los operadores solos frente a la inflación. «El elevado encaje legal y las debilidades del sistema financiero imposibilitan cualquier opción de modernización», señaló.
El paro de marzo y el cambio de ministra
El 16 de marzo de 2026, Vivas lideró un paro de transporte en Caracas —el primero en años— tras el fracaso de las mesas de trabajo con el Ministerio del Transporte. Según el gremio, el gobierno no cumplió con los ajustes previamente acordados. «Actúan con prepotencia e ignorancia, lo que consideran una demostración de indiferencia ante los graves problemas que enfrenta el sector», denunció.
Como consecuencia, el 18 de marzo Rodríguez designó a Jacqueline Faría como nueva ministra del Transporte, en sustitución de Aníbal Coronado. Para Vivas, el recambio no cambia el fondo del problema: «Diferentes Musiú, pero siempre el mismo cachimbo».
El aumento del pasaje mínimo a 100 bolívares, oficializado en marzo de 2026, ya nació desactualizado frente a la devaluación, según los transportistas, manteniendo el servicio en un ciclo de deterioro constante. Una feria de financiamiento al sector anunciada antes del 1° de mayo fue suspendida «hasta nuevo aviso».
Las propuestas ignoradas
El gremio ha propuesto implementar un bono de transporte directo para los usuarios de entre 25 y 30 dólares mensuales, para que el pasajero pueda pagar una tarifa real sin afectar su bolsillo, una medida que las autoridades no han implementado.
«Nuestras viejas unidades de los años sesenta, setenta y ochenta siguen circulando, haciendo el duro trabajo del transporte público. Y la gran mayoría de las unidades modernas, nuevas, de alta tecnología que adquirieron para desplazarnos y sustituirnos hoy están arrumbadas en cementerios de chatarra. Se oye el rugido de los motores, del cambio necesario», ironizó.














