Durante su intervención en la presentación de la hoja de ruta para la transición democrática, la presidenta de Encuentro Ciudadano, Delsa Solórzano, expuso los elementos que, a su juicio, deben sustentar un proceso de cambio político en Venezuela. “Hoy me corresponde hablar de la transición. Lograr la transición es nuestro deber”, afirmó al iniciar su discurso.
Solórzano señaló que una transición implica desmontar el autoritarismo y reconstruir la República, advirtiendo que no se trata únicamente de un relevo de autoridades, sino de una transformación profunda de las condiciones que, dijo, han permitido la concentración del poder por encima de la ley.
En ese sentido, sostuvo que el proceso requiere “condiciones reales, restitución de derechos, instituciones independientes y una ciudadanía plenamente libre para participar, decidir y defender la soberanía popular”.
La dirigente explicó que la transición comienza a tomar forma cuando el miedo deja de condicionar la vida pública, la ciudadanía recupera el ejercicio pleno de sus derechos y la Constitución vuelve a ocupar el centro del orden institucional.
Bajo esa premisa, presentó siete bases que considera indispensables para avanzar hacia ese escenario.
El primer punto es la liberación de los presos políticos, al considerar que la apertura del proceso democrático inicia con quienes han sido perseguidos por razones políticas. El segundo es el cese de la persecución, que definió como una condición esencial para el ejercicio pleno de las libertades.
Como tercer elemento planteó la restitución de los derechos políticos, incluyendo el levantamiento de inhabilitaciones impuestas sin debido proceso. El cuarto eje es la reinstitucionalización del país, con poderes públicos independientes y sometidos a la Constitución.
El quinto punto se refiere a la normalización del sistema de partidos, con devolución de tarjetas, símbolos y el reconocimiento de autoridades legítimas. El sexto es la conformación de un árbitro electoral independiente, con credibilidad y equilibrio.
Finalmente, planteó el retorno seguro de los exiliados, con garantías plenas y el reconocimiento de sus derechos.
Solórzano agregó que una transición auténtica debe estar guiada por principios como la verdad, la libertad, la institucionalidad, la inclusión y las garantías de no repetición. Advirtió que estos elementos son necesarios para evitar que prácticas como la prisión por motivos políticos, el exilio, las inhabilitaciones o las intervenciones judiciales vuelvan a repetirse como mecanismos de control.














