La ex presa política María Oropeza, coordinadora de Vente Venezuela en el estado Portuguesa, ofreció una entrevista a Venevisión en la que relató cómo cambiaron su vida los 18 meses que pasó detenida en El Helicoide y planteó las condiciones que considera indispensables para una verdadera transición democrática en Venezuela.
Oropeza afirmó que su paso por el centro de reclusión del Sebin transformó profundamente su vida y la de su entorno. “La vida no solo te cambia a ti, sino a toda tu familia. Estar en El Helicoide fue un propósito. Siempre creo en los propósitos de Dios”, dijo al inicio de la conversación.
Al abordar los desafíos de hacer política en el país, Oropeza sostuvo que la Venezuela democrática que aspira la ciudadanía solo será posible si se cumplen tres condiciones: la unión de todos los venezolanos alrededor de un proyecto común, un gran acuerdo nacional entre sectores democráticos y la organización para unas megaelecciones que permitan un cambio político real. “La Venezuela que queremos solo puede ser posible cuando podamos liberar a todos los presos políticos y cuando todos los exiliados regresen”, afirmó.
Oropeza describió la rutina dentro del centro de detención como un proceso extremo de resistencia física y emocional. “Un día en El Helicoide puede parecer miles de años. No todos han podido sobrevivir a eso”, relató. Explicó que permanecían en espacios sin ventanas, con acceso limitado a la luz del sol —a veces una vez por semana— y que entre las detenidas se apoyaban mutuamente para sobrellevar la reclusión. “La gran mayoría de los que están allí no han cometido delito alguno y están detenidos injustamente”, añadió.
Sobre los llamados a un proceso de paz y reconciliación, Oropeza fue enfática en que no puede haber perdón sin justicia. “Debe existir reparación a las víctimas y la no repetición. Las próximas generaciones deben tener un precedente de lo que no se debe repetir”, señaló. Propuso como primer paso el sobreseimiento de las causas de presos políticos y excarcelados, al considerar que la mayoría enfrenta “delitos inventados” y procesos sin pruebas.
También recordó que muchos detenidos no son opositores, sino funcionarios o militantes del propio oficialismo que enfrentan procesos por disputas internas. “Esas personas también merecen justicia y un debido proceso”, afirmó.
Al reflexionar sobre cómo la transformó su paso por El Helicoide, Oropeza aseguró que la experiencia la hizo valorar más a su familia y derribar prejuicios. “Hoy soy mucho más familiar y menos prejuiciosa. Conocí personas maravillosas, incluso con ideas distintas. Lo que nos une son los principios y los valores”, dijo.
Oropeza cerró la entrevista con un mensaje de esperanza: “Venezuela está encaminada hacia una transición hacia la libertad, y eso solo será posible cuando liberen a todos los presos políticos y cuando regresen todos los exiliados”.














