En un inusual momento de apertura dentro de la Asamblea Nacional chavista, Yalitza del Valle García, suegra del gendarme Nahuel Agustín Gallo, logró ingresar este martes a una reunión con diputados chavistas y exigió la liberación inmediata del ciudadano argentino, quien este miércoles cumple 430 días secuestrado en Venezuela.
Gallo fue arrestado el 8 de diciembre de 2024 en el paso fronterizo de San Antonio del Táchira, pese a viajar con una carta de invitación firmada y visada por García, quien es abogada. Desde entonces permanece incomunicado, sin visitas familiares y sin acceso a defensa privada.
Durante su intervención, García relató ante los parlamentarios las circunstancias de la detención y la ausencia total de información oficial sobre el paradero y la situación jurídica de su yerno. «Vergonzosamente detenido el 8 de diciembre, con todos los documentos en regla. El ciudadano argentino venía como turista a visitar a su familia en Puerto La Cruz. Su único delito, ser un gendarme. Pero no venía como gendarme, venía como ciudadano argentino», afirmó.
Explicó que desde el día de la detención no ha existido comunicación alguna entre Gallo y su familia. «Él no se ha podido comunicar, no ha tenido una llamada telefónica, no tiene visitas. Y como soy su suegra, no soy familia directa, no me dan información», denunció.
García relató que viajó por su cuenta a San Antonio del Táchira y San Cristóbal para intentar obtener información en organismos de seguridad y en el Ministerio Público, sin éxito. En su testimonio, aseguró que incluso un hombre, a quienes habitantes de la frontera identificaron como un guerrillero, sabía más sobre el destino de Gallo que los propios funcionarios. «‘Ese se lo llevaron para Caracas’, me dijo. Sabía más él que la Guardia Nacional”, expresó.
También denunció episodios de hostigamiento y persecución. Contó que el 25 de diciembre, mientras acudía a una iglesia a rezar por la liberación de su yerno, una patrulla de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) la siguió y permaneció durante semanas frente a su residencia. «Hasta el sacerdote tuvo que intervenir para que no nos llevaran presas», relató.
García afirmó que viajó a Caracas para intentar hablar con el fiscal general chavista Tarek William Saab durante jornadas públicas realizadas en plazas de la ciudad. Dijo que logró acercarse a él en cuatro oportunidades, pero que la última vez el funcionario reaccionó con molestia cuando su hija, María Alexandra Gómez, —pareja de Gallo— lo abordó con su hijo en brazos. “¿Cómo no te voy a perseguir si mi marido está desaparecido?”, le respondió entre lágrimas, según su relato.
La familia de Gallo sostiene que el gendarme argentino está desaparecido forzosamente, pues no existe información oficial sobre su paradero, estado de salud o situación jurídica. Tampoco se le ha permitido comunicarse con su hijo pequeño, quien ya cumplió tres años.
García insistió ante los diputados que el caso está rodeado de versiones falsas difundidas por voceros oficiales y medios afines, que lo han vinculado sin pruebas con supuestos planes violentos. «Dijeron que venía a matar a Delcy, que era terrorista, que traía armas. Todo mentira», afirmó.
La intervención de García cerró con un llamado directo a los parlamentarios chavistas para que Nahuel Gallo y todos los presos políticos venezolanos sean liberados.














