El Navegantes del Magallanes de las adversidades también supo surcar con viento a favor. La Galera, acostumbrada a remar a contracorriente toda la temporada, se plantó ante un escenario inédito, el de la ventaja en cualquier fase del torneo. Respondió al reto alzándose con la Copa GWM como campeón, por decimocuarta ocasión en los 80 años de historia de la LVBP.
El Buque le propinó una felpa 14-6 a Caribes de Anzoátegui en el sexto juego, e hizo suyo el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel, para vivir un déja vu. Las tres veces que el navío le ha ganado series por el gallardete a la Tribu, ha celebrado en Puerto La Cruz.
Renato Núñez, quien comenzó el encuentro como jardinero derecho y lo terminó en la inicial, tomó un rodado de Herlis Rodríguez para pisar el primer cojín y conseguir el out 27. Con él, cuatro años después, Magallanes volvió a titularse, en el mismo escenario.
Caribes, inexpugnable en casa durante todo el campeonato, perdió por primera vez en la contienda tres encuentros en fila, precisamente, en el enfrentamiento por el anillo máximo.
Si bien Magallanes comenzó con ventaja 2-0 tras el segundo inning, vio como Caribes le golpeó para dar vuelta 3-2. Fue en ese escenario que apareció Renato Núñez, quien se ofreció para jugar en el rightfield, con tal de tener la posibilidad de aportar a la ofensiva, algo que logró con un jonrón solitario en el cuarto episodio, ante Christian Hernández, para igualar la pizarra.
Apenas un inning después del cuadrangular de Renato, llegó el rally de siete carreras que inclinó definitivamente la balanza y le dio a Magallanes una ventaja que nunca más perdería por el resto de la noche.
Un doble de Tucupita Marcano ante Sebastián Perrone quebró la paridad en el marcador. A partir de allí, un sencillo de Rougned Odor, pelotazos seguidos de Harold Chirino a Núñez y Sandy León, además de un imparable de Wilfredo Tovar y un elevado de sacrificio de Eliézer Alfonzo Jr. contra Liarvis Breto, construyeron el robusto ramillete.
Félix Cepeda (2-0) el segundo de ocho brazos usados por el piloto Molina, fue el pitcher ganador, al retirar a los cinco bateadores que enfrentó. Ascendió al montículo en el tercer inning, con corredores en tercera y primera base, y Herlis Rodríguez le conectó un fly de sacrificio, para que los orientales tomaran por primera y única vez la ventaja, antes de la rebelión del Magallanes
Perrone (1-2), por su parte, encajó la derrota, al permitir tres carreras -todas limpias- sin poder sacar ni un solo out.
Con información de LVBP












