El régimen de Daniel Ortega excarceló este lunes a 1.200 presos comunes con sentencia en firme para que vivan en régimen de convivencia familiar en sus hogares, con motivo del Día Nacional de la Reconciliación y la Paz que se conmemora este 2 de febrero en el país.
Los 1.200 privados de la libertad recibieron el beneficio legal de la excarcelación bajo el régimen de convivencia familiar durante un acto celebrado en la sede del Sistema Penitenciario Nacional, cerca de Managua, la mayor prisión de Nicaragua, conocida como ‘La Modelo’, así como en otras siete cárceles, de acuerdo con la información gubernamental.
En un acto oficial, la ministra nicaragüense del Interior, María Amelia Coronel Kinloch, dijo que otorgaron ese beneficio a los presos en honor al fallecido cardenal nicaragüense Miguel Obando y Bravo (1926-2018).
El 2 de febrero fue declarado Día Nacional de la Reconciliación y la Paz «celebrando la vida y el legado» del fallecido jerarca católico, según un decreto aprobado el 18 de enero pasado por la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo.
«Aprovechamos para honrar su legado de fe y su llamado a la paz, y a las familias que su ejemplo inspire a todos a buscar la reconciliación verdadera, la justicia con misericordia y la protección de los lazos familiares, como camino de restauración social”, expresó la ministra.
Las autoridades de Nicaragua han liberado de prisión y puesto bajo el régimen de convivencia familiar a un total de 53.164 reos comunes en los últimos diez años, de los cuales el 7,18 % ha reincidido en la comisión de al menos un delito, según datos del Gobierno.
La excarcelación de convictos comunes antes de cumplir sus penas ha sido criticada, principalmente, por organizaciones feministas, bajo el argumento de que se han incrementado los feminicidios y la delincuencia general en Nicaragua.
En 2025 las autoridades beneficiaron a 9.900 de estos condenados, la mayor cantidad en el último decenio.
EFE












