Familiares de ciudadanos argentinos secuestrados en Venezuela por el régimen chavista se manifestaron este viernes frente a la sede de la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires, donde reclamaron la mediación del Vaticano para lograr su liberación.
Con banderas y carteles con las fotografías de los presos políticos, los manifestantes exigieron que se cumplan las liberaciones prometidas por el régimen venezolano hace dos semanas, denunciando la dilación del proceso y la incertidumbre que atraviesan las familias.
Durante la jornada, el ministro consejero de la Nunciatura Apostólica, monseñor Daniele Liessi, recibió a María Alexandra Gómez y Virginia Rivero, esposas del gendarme Agustín Nahuel Gallo y del abogado Germán Darío Giuliani, quienes permanecen secuestrados en Venezuela.
Tras el encuentro, Gómez sostuvo: “La Iglesia católica no puede ser tibia. Queremos que estén del lado de las víctimas y alcen la voz en defensa de los derechos humanos. Aún hay más de 900 personas secuestradas en Venezuela. Su libertad debe ser un clamor mundial”.
Por su parte, Rivero expresó su confianza en las gestiones diplomáticas que pueda realizar la Santa Sede: “Hace dos semanas prometieron las liberaciones de los presos políticos y lamentablemente vemos que avanzan muy lentamente, a cuentagotas, sometiendo a los familiares a una angustia e incertidumbre permanente”, afirmó.
Durante la protesta, las familiares entregaron un comunicado dirigido a monseñor Liessi, en el que solicitaron formalmente la mediación del papa León XIV y del secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin.
En el documento, las familias apelaron “a la sensibilidad humanitaria y al compromiso permanente de la Santa Sede con la defensa de la dignidad humana, la libertad y los derechos fundamentales”, y reclamaron gestiones urgentes para garantizar la integridad física y psicológica de los rehenes argentinos.
Asimismo, advirtieron que su preocupación se ve agravada por los informes de organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos que documentan detenciones arbitrarias, tratos crueles y graves violaciones a las garantías fundamentales en Venezuela, incluyendo denuncias de persecución política, torturas y desapariciones forzadas.
Finalmente, remarcaron que la liberación y el retorno de Agustín Nahuel Gallo y Germán Darío Giuliani a la Argentina representaría “un gesto de humanidad, justicia y respeto al derecho internacional”, además de una señal clara del compromiso con los principios humanitarios y la convivencia pacífica entre las naciones.














