El ciudadano francés Camilo Pierre Castro, liberado en noviembre de 2025 tras cinco meses de desaparición forzada en Venezuela, relató públicamente por primera vez las condiciones de detención y los abusos que sufrió mientras estuvo bajo custodia de cuerpos de seguridad del Estado venezolano.
Castro, un profesor de yoga de 41 años que residía en Colombia, desapareció el 26 de junio de 2025 en el puesto fronterizo de Paraguachón, adonde había acudido para renovar su visado. Su paradero fue desconocido durante semanas, hasta que finalmente fue incluido en la lista de rehenes extranjeros retenidos por el régimen venezolano.
“Mi primera noche fue terrible”
En su testimonio transmitido en el canal de Youtube del activista Emanuel Figueroa, Castro describió haber sido trasladado a un sótano en lo que cree que era Maracaibo, donde fue interrogado y recluido en condiciones extremas. Señaló que fue llevado a un espacio con celdas, baños en estado de abandono y señales de que otras personas habían permanecido allí durante meses.
Relató que en ese lugar observó instrumentos utilizados para torturar detenidos y que pasó su primera noche en un ambiente insalubre, con humedad, calor y sin ventilación adecuada.
Castro afirmó que agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) lo sometieron a intimidación, amenazas y presiones psicológicas, además de mantenerlo encapuchado, esposado y sin información sobre su situación.
También denunció haber sido drogado durante un traslado, sometido a tratos degradantes y víctima de agresiones de carácter sexual por parte de funcionarios durante el viaje hacia otro centro de detención.
Según su relato, pasó una semana completa en un sótano, encapuchado, esposado, sin acceso a higiene y recibiendo alimentos solo una vez al día, mientras era interrogado repetidamente y se le hacía perder la noción del tiempo.
“Comprendí que era un sistema de secuestro con fines políticos”
Castro explicó que finalmente fue llevado al centro de detención conocido como Rodeo I, donde otros detenidos le explicaron que se encontraba en un espacio donde permanecían personas secuestradas por motivos políticos, tanto venezolanos como extranjeros.
“Pude entender que estaba en un sistema, en una industrialización del secuestro y una política de rehenes con fines políticos”, afirmó.
El francés también reflexionó sobre la paradoja de su historia familiar: su padre, un chileno exiliado político en Francia tras sufrir torturas durante la dictadura militar, y él, décadas después, secuestrado por un gobierno que se autodefine como revolucionario.
Castro fue liberado en noviembre de 2025, en medio de negociaciones entre gobiernos extranjeros y la administración venezolana para la excarcelación de rehenes y presos políticos.
Su testimonio se suma a los de otros ciudadanos venezolanos y extranjeros que han denunciado desapariciones forzadas, torturas y detenciones arbitrarias en centros de reclusión del Estado venezolano.














